El fin de una historia. ~ Pruébame blogger!

martes, 9 de septiembre de 2008

El fin de una historia.

¡yataquí yataquí! el capítulo final de esta saga interminable. Por fin podrán descansar tras tanta letra junta. Por fin se desvelan los últimos misterios, por fin... por fin... ¿quéeee? ¿comoooo? noooooononono, tienes que leerte todos los anteriores para poder entender algo (que todo no lo vas a entender). Así que aquí está la lista de capítulos (que al final son un buen puñao):

Investigando el incendio de la casa de la mujer de rojo.
Carta desde la carcel de un detective desesperado.
¡A por la fotógrafa misteriosa!.
Amigos, enemigos, confidentes, aliados...
Y el loro puso las cosas en su sitio.
Dilema sobre el secuestrador enmascarado.
La venganza de la becaria.
Detectivator II: el juicio final (primer round).
Sueños calientes, sábanas ardientes.
La mujer de rojo, el subconsciente y las vueltas que da la vida.
Investigando entre la chamusquina.
La guarida de la mujer de rojo.
Liando el meollo, llegaron los dioses.
Detective desenmarañando la maraña.
La tercera facción.
En algún lugar...
¿Telesplico o te hago un croquis? Comprendiendo esta Odisea.
Becariator II el juicio final (segundo round).
El pasado oculto del detective.

Ahora quizá estén un poco (pero solo un poco) preparados para leer esto:

Y allí estaban los dos. Antaño enemigos, divididos por sentimientos encontrados, por casualidades de la vida, por azares del destino. Ella confusa, aún sin salir del cierto estado de shock en el que se encontraba, con su mundo patas arriba, con todo lo que había creído y por lo que había luchado tirado por los suelos, con todo lo que había sacrificado recordándole ahora constantemente todo el tiempo que había perdido en vano. Él haciendo mil y un planes, pensando la manera de salir de aquel atolladero, en como los podían haber encontrado, si había sido culpa de él por no haber planificado mejor el encuentro o fue culpa de ella por haberse descuidado y haber actuado precipitadamente. El detective sabía que tras haber revelado la existencia de la caja en su entrevista por teléfono antes de escaparse de la cárcel y al saber que ya no tendría las cosas bajo control iría a recuperarla. Ahora sabía que era información personal que guardaba su mujer sobre su hermana y su hija, que alguna vez compartieron, y que Elisa fue aumentando por su cuenta. El lapso de tiempo entre que se había escapado de la cárcel y que las noticias de los movimientos del detective empezaron a llegar a oídos de aquella mujer que estaba atada a su lado, que antes solía llevar gafas oscuras para ocultar su rostro, había sido suficiente como para permitir al detective organizarse y buscar contactos para controlar sus movimientos. Eso tenía que ser, el contacto no era fiable.

La puerta se abrió teatralmente. Puto Bocazas entró caminando con parsimonia hasta encontarse con las dos personas que había atrapado, cada uno amordazado y atado a una silla, uno detrás de otro y mirando en direcciones opuestas para evitar que se comunicaran de alguna manera. El loro se frotaba las manos mientras daba una vuelta alrededor de sus presas, las miraba y sonreía, como un niño mirando tras el escaparate de una tienda de chuches. De un brico echó a volar y se posó sobre la cabeza del detective. Con un movimiento de pico le arrancó la cinta americana con la que le tenían tapada la boca.

-¡Aaah! ¡un poco de cuidado lorito!.
-¿Me tuteas? estás acabado detectivucho. Siempre lo estuviste, pero ahora estás en mi poder y tengo la excusa para poder eliminarte sin levantar sospechas. Te has escapado de la cárcel, ¿quien espera que vuelvas a salir a la luz?. Así que tengo las manos libres para hacer lo que quiera contigo. Deberías lamerme las botas, en el caso de que me pusiera botas.
-No quiero tu compasión. Entre otras cosas porque no tienes. Estuviste dispuesto a sacrificar a tu propia protegida para conseguir tus fines.
-¿Te refieres a la becarita? jejeje ya te digo. Le he dado todo y se lo puedo quitar todo, así que no te metas en esto. Ah, y te alegrará saber que también las tengo a ellas. Pensaban escaparse, tenían algunos documentos interesantes...
-¿Si? que pena. No tenía confianza en ellas.
-¿Aún no te derrumbas? ¿no te basta saber que tengo a Perse y a la beca? ¿y si te digo que también tengo a la mujer de rojo? ¿pensabas que sería tan ingenuo para no preveer que iban a separarse todos?
-Todo eso lo tuve en cuenta. Aún te guardo alguna sorpresa. Y no, no creo en tu cara de poker. Me estás intentando engañar.
-¿Quieres pruebas ¿eh?
-¿Más guerra psicológica? Ya he sufrido demasiado como para asustarme con estas cosas.
-Este detective, siempre haciéndose el duro... si hace un cuartillo de hora llorabas como una magdalena.
-Yo las magdalenas me las desayuno por las mañanas.
-Anda llorica, no me vengas con cuentos.
-Bueno, pues cuéntame ese plan de dominación mundial tan bueno que tienes, que es lo que siempre desean los malos en estas situaciones.
-Sigue riéndote, que dejarás de hacerlo cuando sepas que también he agarrado a Zarkas con mis garras. Ya le tenía yo ganas a ese, pero también llegó su hora. ¿Sabes? soy feliz. De un plumazo he acabado con todas las molestias que arrastraba desde hace unos años. Es como si me hubiera operado para quitarme las hemorroides.
-¿Un loro con hemorroides? ¿las hemorroides se operan?
-Cuando tienes pasta suficiente si; no me extraña que tu no lo sepas, siempre has sido un pordiosero borracho.
-Tu un bicho prepotente.
-Tengo suficientes razones como para serlo. Sin embargo tu, tu no has parado de caer más y más bajo.
-Jajajaja, me haces gracia. Crees que estás en la cumbre.
-¿Cómo no? ¡ah si! ¿no te conté que ahora mismo gracias a ti Zeus está a punto de caer en desgracia por un escándalo mayúsculo? ¡pobre memoria la tuya! ¿no te conté que gracias a ti no solo tengo los documentos que tu piensas que acabarían conmigo y los que yo tenía que acabarían con la carrera política de Zeus, sino que además tú tenías más cosas interesantes que esconder? ¿no recuerdas esa parte? ¿no recuerdas quién es la mujer de rojo en realidad?
-Otro de tus truquitos. Que sepas que mi memoria está mejor que nunca.
-Pobre iluso, ya te gustaría a ti. Te refrescaré la memoria. La última noche que pasaste en casa de la mujer de rojo llegabas más borracho de nunca y perdiste la memoria... ¿no te parece sospechoso?. Como comprenderás, eché unos aditivos especiales en tu bebida. Y para hacerme un favor aún mayor, esa noche bebiste por encima de mis previsiones. No veas lo que disfruté jajajajaj.
-No te sirvió de nada
-Eso dices tú. Sabía que esconderías esos documentos. Solo había que pegar fuego y tú eras mi excusa, mi coartada, mi solución. Acabando contigo, con los documentos y con la mujer de rojo de una tacada, un movimiento maestro. Solo tu decisión de última hora de escapar por la ventana impidió que todo saliera a pedir de boca, porque también arrastraste a la mujer de rojo que te estaba vigilando. Sin embargo, borracho y todo, fuiste lo suficientemente inteligente para burlarme no solo a mi, sino también a ella.
-Y aún sigo burlandote a ti, así que sigo sin haber perdido la forma.
-Ya la perderás. Tengo a todos tus amigos. He descubierto a todos tus enlaces. No puedes hacerme daño. Y no, no intentes desatar esos nudos. Cuando era jóven fui marinero, así que sé lo que hago.
-Entonces quieres eliminarme. Si no me quieres contar esos planes estupendos, ¿por qué aún no me has matado?. Te lo diré. Todavía hay algo de información que necesitas, y yo soy el único que te la puede dar. Según tú, ya has comenzado la campaña difamatoria contra Zeus. Te diré una cosa: no funcionará. Es algo que ya tenía previsto. A estas horas ese plan ya estará desmontado.
-¿Desmontado? ¡es un plan perfecto!
-Que se basa en pruebas que aunque te parezcan sólidas, en realidad son muy endebles para el que sepa mirarlas bien. Has querido pelear sin saber que en realidad tus pies son de barro. Parecen sólidos, pero basta mojarlos para que acabes por los suelos.
-Interesante... tu último ramalazo de astucia ¿eh?. Lo investigaré más tarde. Que sepas que ese no es mi único plan. Y que además me guardo más cosas que aún no sabes.

En ese momento echó a volar y dando la vuelta con un movimiento seco arrancó la cinta que tapaba la boca de la mujer de negro.

-También tengo a tu hija.
-¿Qué? ¡Maldito seas! ¡y tu bribón, me juraste que la habías escondido bien, que estaría en un lugar seguro!
-Calma, calma, intenta dividirnos, intenta presionarme para que hable.
-¿Es que hasta el final pondrás tus cosas por delante de lo que verdaderamente importa?
-No creo que le pase nada, en realidad estará bien; lo que pasa es que ahora solo el loro sabe donde está.

En un acceso de rabia, la mujer de negro terminó de cortar sus cuerdas con una traba para el pelo convenientemente afilada que siempre llevaba consigo, y que había conseguido dejar caer en sus manos frotándose la cabeza contra su hombro antes de que llegara el loro. Lo primero que hizo fue abalanzarse hacia delante, con las piernas aún atadas, coger al loro que no se había alejado por el cuello y ponerle la traba de tal manera que si el loro realizaba un mínimo movimiento se cortara gravemente, y con el cuerpo en el suelo, encima del de el loro para mantenerlo lo más inmovilizado posible.

-Dime donde la tienes. Ya me encargaré de ese tonto luego. ¡Dímelo!
-No hace falta, en realidad yo lo sé.

Una puerta se abrió de repente. Ante los ojos atónitos de la mujer y del loro, llegó la mujer de rojo y desató al detective. Los miró a los dos en el suelo y les dijo:

-Loro, tu reinado de terror ha acabado. Como puedes ver, tus esbirros no han atrapado a la mujer de rojo. La beca y Perse actuaron de señuelos, para confirmar cual sería tu modus operandi, pero ahora están libres y lejos de aquí. Solo me indicaban el camino para que pudiera llegar a tu guarida. Zarkas estaba prevenido y se habrá protegido convenientemente. No dudo que hayas podido capturarlo pese a todo, pero igualmente tenemos gente fuera que lo controlaba y habrá podido liberarlo.
-No es cierto, yo te capturé. Vi en persona como eras capturada.
-Te equivocas. Capturaste a otra persona.
-¡Eras tú! ¡no podría equivocarme!
-¿No conoces el truco de los magos, cuando cortan por la mitad a una persona?. Eras presa de una ilusión, estabas demasiado ansioso en tu día de gloria como para darte cuenta. Me capturabas a mi, pero en la furgoneta se iba otra persona. Mientras, yo quedaba libre. Esto lo aprendí de Arsenio Lupín.
-¿Y como llegaste hasta aquí?
-Porque me han facilitado el trabajo, por supuesto. Ahora Troglo es el jefe.
-No, no lo creo. Yo olía la traición de Troglo y actué contra él.
-Sabía que lo harías. Tenía un par de cartas ganadoras. De nuevo, te precipitaste al creer tener el control de toda tu organización en tus manos.
-¡Lo tenía vigilado, ahora mismo debía estar muerto!.
-¿Si? ¿y quien vigila al vigilante?. Todos tenemos un precio, y tu manera de llevar la organización no contentaba a todo el mundo.
-¿Prefieren un pequeño mandarinato a un imperio? ¿prefieren a un jefecillo regional a la mente más brillante?
-No tanto, has caído como todos.
-Pero ha sido por traiciones.
-Son gajes del oficio. Si no tienes contentos y controlados a tus subordinados, da igual el poder que tengas, tarde o temprano caerás.
-Maldita mujer de rojo.

El detective, que se había alejado, volvió con un rollo de espadadrapo que sacó de un botiquín y empezó a dar vueltas al loro hasta dejarlo completamente inmovilizado, no sin ofrecer pelea y herir levemente a la mujer de rojo y al detective que se afanaban en que no hubiera ninguna posibilidad de que pudiera soltarse.

-¿Dónde está?
-Ella nunca fue capturada. El detective la dejó en un sitio seguro. ¿Por qué no confías en él de una vez?
-No puedo confiar en alguien en el que no he confiado nunca. Todo lo hice por mi hermana.
-No harás las paces con él, ahora que sabes...
-¡No puedo! solo deseo seguir mi vida en paz, sin sobresaltos, poder atender a mi hija; no quiero volver a separarme de ella, soy lo único que tiene.
-Ahora lo tiene a él también.

El detective las miró a ambas fíjamente, con una mirada que delataba que había tomado una decisión. Cerrando los ojos, en un gesto de resignación, dio media vuelta y se marchó. Para él, todo había terminado ahí.

-¿Este se va? ¿y qué pasará con...?
-Yo me encargo del loro. Supongo que tienes una ligera idea de quien soy.
-Algo.
-Pues soy una espía, eso ya lo sabes. Lo que no sabes es que originariamente fui agente de policía. En realidad, llegué a conocer al que ahora es el detective durante mi instrucción. Quería una vida honrada, y Apolo consintió en eso, me dejó libre de hacer lo que quisiera, que al fin y al cabo era su hija. Pese a ser un don, él nunca utilizó los métodos maquiavélicos del bicho este. Al igual que el abuelo, pensaba que Puto Bocazas era una amenaza, pero como miembro del clan se le respetaba.

Al igual que el detective, yo me cansé de las limitaciones de mi trabajo y de las injusticias que se cometían. Mientras él se dedicaba a sus casos usando sus propios métodos, haciendo justicia a su manera, mi vida cambió radicalmente cuando conocí al hombre que me convirtió en lo que soy.
-Tu marido de pega, el que hacía de contacto, el doble agente que murió en el accidente de tren.
-Si, pero era mucho más que un doble agente. En realidad trabajaba para muchas más organizaciones; era tan hábil que todos pensaban que estaba en su bando, aunque fuera un agente doble. Sin embargo, cometió un error y Puto Bocazas entendió cual era su verdadero juego. Como no pudo comprarlo, lo arregló todo para eliminarlo. Como era demasiado astuto, tuvo que recurrir a factores externos para desestabilizarlo y hacer que cometiera un error.
-El amor, claro. Y fue tan astuto como para además de carambola hacerle daño al detective. Qué retorcido es el muy...
-De él aprendí todo lo que se puede aprender en este oficio. Gracias a su dinero, pude cubrir las apariencias mientras luego salía y hacía de las mías por ahí.
-Como siempre supusimos, fuiste tu la que desbarató aquella operación de tráfico de drogas... y aquellos asesinatos. Y ya puestos, estoy segura de que el robo del banco...
-Sisisi, pero eso ahora es irrelevante. Yo sola era demasiado débil como para hacer mella en la organización del loro. Mi guerra de guerrillas apenas bastaba para preocuparlo un poco. Así que empecé a fijarme de nuevo en la figura del detective. Aunque él no lo sepa, yo le ayudé a infiltrarse en la organización. A cambio, le robé uno de los documentos que incriminaban a Zeus, ese que Puto Bocazas necesitaba tanto. Eso el loro no lo sabía; el detective lo dedujo rapidamente. Incluso cuando el loro se mostraba más seguro de su victoria delante del detective, este siempre se mantuvo firme. Ahora veo que confiaba ciegamente en mi. Muy mal lo hubiáramos pasado todos si no hubiera comprendido las señales que me dejó y hubiera caído en la trampa que me tendió el loro.
-Entonces tu eres casi una heroína; si hacemos caso a la mitología una diosa protectora.
-Basta ya de dioses. Pero lo de heroína me gustó. ¿Imaginas? la primera superheroína. Suena bien y todo. Solo me falta un origen secreto, unos superpoderes y unas tetas grandes.
-Te quejarás.
-En fin, creo que esto ya está. Si no me olvido de nada, bastará coger este fardo y meterlo en chirona. Mucha gente se alegrará.
-¿Pero no habrá juicio?
-Tenemos pruebas más que suficientes, y los registros que debería estar efectuando Zarkas ahora mismo seguro que sacarán tanta basura como para darlo por encarcelado.
-¿Y Drenas?
-Bah, Drenas sale y entra cuando quiere. No te preocupes, también tiene cuentas pendientes con el loro, por ese lado no nos la jugará.
-¿Y la becaria?
-Tiene instrucciones de dar ciertos hechos a conocer a algunos elementos importantes de la prensa. Con la información que les va a dar, tendrá trabajo seguro en cualquier medio del mundo. Ella es ya libre de hacer lo que quiera y de tomar sus propias decisiones.
-¿Y Perse?
-Perse tendrá que olvidar su pasado y rehacer su vida. Volver a tener la vida normal que siempre quiso.
-¿Y tú?
-¿Y Esther(220)?
-Yo... ella... supongo que volveremos a vivir nuestra vida.
-¿No piensas darle otra oportunidad al detective?
-El amaba a mi hermana. Ahora veo que su dolor es tan fuerte... cuando me ve, la ve a ella. No podríamos estar juntos. Sabes, hasta hace un momento, solo pensaba en terminar esto y alejar a Esther lejos de todo. Irnos, no volver a perderla. No pensaba perdonar al detective lo que hizo. Sin embargo, esa última mirada... a mi me miró resignado, aceptando su vida solitaria. A ti te miró anhelante, sabiendo que iba a volver a perder una vida feliz al alejarse. Aún así, lo hizo.
-Se va a marchar para siempre. Aún tengo que hablar con él, aunque sea una última vez.
-Si, eso es lo que vi en tus ojos cuando se marchó. Si lo que mi hermana decía era verdad, no debes dejarlo escapar. ¡Ve tras él!
-¡Pero teneis una hija!
-Necesito tiempo para mi. Necesito tiempo para nosotras. Cuando todo se haya curado, volveremos. Mientras tanto, no dejes que haga ninguna tontería.

Y así, dos mujeres a las que la vida había hecho fuertes, en cierto modo rivales, en cierto modo compañeras de fatigas, se miraron la una a la otra y se dijeron muchas cosas sin mediar palabras. Intercambiaron una sonrisa que no era otra cosa que un hasta luego, aunque sabían que en mucho tiempo no se volverían a ver. Una puerta se abrió al otro lado de la sala y salió Esther, que echó a correr y se abrazó a la mujer de negro. Mientras tanto, la mujer de rojo que ya suponía lo que iba a pasar, y sabía por qué el detective se había marchado sin más y las dejaba a solas (y al que suponía escondido en algún rincón viendo emocionado la escena), se alejaba hacia la salida con un loro al que solo asomaban los ojos entre el espadadrapo dentro de un saco, la mujer de rojo meditaba sus próximos movimientos. Sabía que su vida había cambiado, que la mayor de sus aventuras había concluido, pero que aún le quedaban muchas cosas por vivir.


Y ahora es cuando llegan los "pues este final me pareció una c...", "yo hubiera...", "tanto rollo pa esto" y todo eso. Así que dejen sus comentarios en los comentarios. Si alguien se anima, puede enviarme un final alternativo o postearlo en su blog, que gustoso lo colgaré/enlazaré. En fin, espero que les haya gustado.

PD: Si beca, si, ya sé. Muy largo. Pero que muy largo. ¡Muy largooooo! :D

PPD: Muchas gracias a todos por todo. Por aguantarme, por aportar ese granito de arena (a veces el castillo de arena entero), por colaborar de una u otra manera, por ser tan pacientes y pegarse los ladrillazos que escribo, por todo eso y por mucho más. Que son 19 capitulillos, que puede parecer poco, pero no lo es. Pero aún falta algo... (más que nada porque 19 es un número feo, al menos comparado con 20).

7 comentarios:

Mr Blogger pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

Siento la censura, beca. Tengo mis motivos.

Ronini pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

oh blogger, cómo te dije me enganché tarde y confieso no haber leído aún todo lo anterior...

y a pesar de tu final,del final de la historia, para mí recien comienza, tengo la sensación de empezar a vivirla ahora...

Lo leeré todo con tiempo para poder disfrutarla y de antemano gracias por tu dedicación y tu entrega.
Enhorabuena por tu "parto", aunque esperaré lo siguiente, esperaré el 20.

un beso

Mr Blogger pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

¡Mujer, no pasa nada! faltaría más.

Ese veinte está en proyecto; es solo el epílogo de la historia. Tenía alguna cosa pensada, pero ahora creo que no es el mejor momento. Supongo que contaré qué es lo que pasa con cada personaje dentro de un tiempo o algo así. Te diré que en realidad no ha sido solo mi parto, ha sido nuestro parto, el parto de todos los que se pasan por este blog, en especial a "los fijos"; ya te explicaré con más detalle, porque esto tiene miga :P.

Otro para ti.

Mamen pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

JObar qué retraso llevo de tu blog, Ya me lo leeré con más detenimiento :-(

Un besooooooooo!

Troglo Jones pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

Bien está lo que bien acaba, Mr.Blogger. Siendo yo el jefe, todos contentos. Yo creo que ahí tienes una historia divertida, que con unos retoques (siendo yo el protagonista absoluto, por ejemplo) quedaría muy bien (eh, que ahora ya está bien).

A mí el final me gusta, lo has dejado abierto para una segunda parte, je, je.

Abrazos.

Mr Blogger pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

Mamen, no te detengas por esto; tu tienes cosas mejores en las que entretenerte ahora.

Mr Blogger pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

Creo que aún nadie se ha fijado en lo de LA PRIMERA SUPERHEROINA... salvo los que lo saben, quizá.

 

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

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