Amigos, enemigos, confidentes, aliados... ~ Pruébame blogger!

lunes, 7 de abril de 2008

Amigos, enemigos, confidentes, aliados...

Si quieres enterarte de algo, deberías leer las entregas previas: investigando el incendio de la casa de la mujer de rojo, carta desde la carcel de un detective desesperado y ¡A por la fotógrafa misteriosa!.


Las revelaciones de la becaria no podían haberme causado más impresión. Necesitaba aclarar más de un punto, así que me dirigí directamente a ver a mi amigo el juez.

-Zarkas, amigo, sé que no debería pedirte más favores después del lío del que me sacaste, pero que necesito que me mires un par de cosas en el registro civil.
-¿En el registro? ¿En qué lío te vas a meter ahora?. Sabes que a la próxima no te perdonaré.
-Nesesito que me des unos datos sobre mi mujer.
-¿Sobre tu mujer?. Escucha, no sé que quieres sacar de todo esto, solo sé que desde que empezaste a beber no has vuelto a ser el mismo. No sé si debo confiar en ti, y como aún somos amigos sé que entenderás que no puedo hacer lo que me pides.
-No, te puedo asegurar que realmente necesito saber una cosa. Busca la información que tengas sobre Elisa Simone, por favor. Hay algo en todo esto que no me encaja, necesito algo de información.
-¡Tu esposa está muerta! ¿es que nunca lo vas a olvidar? ¡si la hubieras apoyado un poco y no hubieras empezado a ponerle los cuernos con la mujer de rojo!
-¡Nooo! ¡Tú no sabes nada! ¡Nunca hubo nada entre nosotros!
-¡Eso no es lo que se dice por ahí! ¡y no me fio de ti! ¡no eres el mismo! ya he hecho bastante por ti, ahora largo, ¡vete!. ¡Alguacil! ¡eche a este hombre!


De nuevo todo se volvía a enredar. Me quedaba sin amigos y sin apoyos, y no había avanzado nada. Solo me quedaban dos opciones. Una era ir a investigar por mi mismo, ahora que sabía que no contaba ni con la más mínima ayuda y podía jugárme el todo por el todo sin lamentarme luego. La otra, la más sensata, era averiguar qué había pasado con mis contactos y sacarles toda la información que pudiera. Como sabía de qué ralea eran todos, antes de gastar el poco tiempo que tenía en buscarlos, me dirigí directamente a la carcel. Seguro que al menos uno de ellos habría acabado cayendo por allí.

Me decepcionó profundamente no encontrar a algunos elementos (buenos informadores, pero que merecían las rejas), pero encontré algo interesante después de todo. Allí estaba Drenas; con el pelo algo más largo de lo que recordaba pero con la típica barba de dos semanas que siempre solía lucir. En realidad no era mala gente, pero la vida era dura y se limitaba a salir adelante. Era un tío sagaz e inteligente, si estaba allí alguien debía habérsela jugado o se había metido en algún lío gordo. Afortunadamente tenía algo por lo que él podía estar dispuesto a hablar. Aún llevaba una petaca sin estrenar dentro de la gabardina.

-Vaya vaya, si es el señor Drenas... ¿cuándo fue la última vez?
-Menos bromitas tío gris. Si estuviera ahí fuera no te cachondearías tanto.
-¡Eyeyeyey! relájate, no vengo a cachondearme de ti. Me refiero a cuando fue la última vez que te la jugaron. Tú no has acabado aquí porque te haya pescado la poli. Son demasiado tontos como para eso.- Ya está, había puesto las cartas encima de la mesa. Ahora solo falta que esté de buenas y se decida a hablar.
-Jejeje, parece que me conoces. ¿Cuándo fue tu última vez?
Vaya, con que ese es el jueguecito. Sabe más de lo que parece; tendré que andarme con cuidado... -Pues por lo visto no hace tanto; ¿llegan los periódicos hasta esta celda? pensaba que podías matar con folios en blanco.
-Si, eso dicen. ¿Tienes un folio a mano?.
-No, pero tengo algo que deseas.
-Uhmm... viniendo de ti... información no puede ser. Yo lo sé todo- y esbozó una cruel sonrisa - y si viniste aquí es porque es lo que estás buscando. ¿A sacarme? por lo que sé ya tienes bastantes problemas, y esa pulsera que llevas te delataría al instante. ¿Dinero? no lo necesito, sabes que fui yo el que robó la sucursal del banco suizo hace unos años. Si aún no me has delatado, es porque te soy útil, y porque sabes como yo que todo ese dinero es de ricachones que ni lo van a echar en falta. Sabes que aquí encerrado solo me queda un único vício. Y te diré que tus petacas no son suficientes para estarme jugando ahora el cuello hablando contigo.
-¿Jugándote el cuello? entonces te metiste en un lío gordo.
-Como siempre, tienes el doble de razón; te gusta tener siempre dos o más pruebas sobre algo para estar completamente seguro, y por la forma en que lo dices seguro que llegaste a esa conclusión racionalmente; parece que vuelves a recuperar tu olfato. Me la jugaron por meterme en un lío gordo. Sabes, fuiste un tío brillante. Te echaste a perder con tus problemas familiares, pero curiosamente ahora que ya no tienes de qué preocuparte se te ve más espabilado de nuevo.

Drenas tenía una cierta facilidad de hacer enojar a la gente; no solía mentir salvo para encubrir sus fechorías, pero sabía decir las verdades a la cara de una manera insultante, cruel. Se decía que había sido médico, que se había cansado de tratar a los pacientes porque eran estúpidos y había llegado a una situación en la que cualquier caso clínico era un juego de niños para él. Suplantaba con su genialidad su incapacidad física, pues padecía intensos dolores en una pierna que solo podía superar con un buen trago de wisky. Su figura era alta y esbelta, coronada por su inseparable bastón de cabezal extraíble, donde guardaba parte de su equipo. Y los polis se lo habían dejado entrar a la celda. Algo no encajaba, pues podía haberse escapado en cualquier momento de allí. Sin duda en realidad no quería hacerlo.

-¡Calla! ¿qué sabes tú de eso?
-Lo sé todo; tu no eres más que un alfeñique en un juego mucho mayor. Eres un simple peón y no sabes donde te estás metiendo. Se te avisó en varias ocasiones de que te estuvieras al margen, con sutiles indirectas que la mitad de las veces no conseguiste entender. Habías desmejorado mucho, si, solo había que verte. En tus buenos tiempos hubieras dado con el comienzo de la madeja mucho más pronto, lo que significa que has perdido más de lo que imaginas en todo este tiempo de dolor y amargura, pues se ve claramente que aún no tienes claro nada de lo que te rodea.
-Lo que tu digas. Ahora dime: ¿el accidente de mi mujer tiene algo que ver con algo que hice o que no hice?
-¡Tiene que ver con que estuvieras borracho la mayor parte del tiempo! fue una simple casualidad. Afortunadamente, eso logró lo que otros avisos no lograron.
-¿La muerte de Larry orejas?
-¿Ahora caes en la cuenta? ¿no te fijaste en la nota que tenía clavada con el puñal en el corazón?
-¿La de "mantente al margen"? ¡pensaba que era para él!... uhm... o sea, ¿el Don está detrás de todo esto? lo último que averigué de Larry es que el Don estaba haciendo sospechosos movimientos comerciales. No le di más importancia, todos los grandes capos lo hacen.
-¡Serás estúpido! ¡mucha gente se jugó la vida por haberse relacionado contigo! ¡hasta mi pellejo se puso en venta!. Ahora me dirás que simplemente estabas investigando otra cosa y fue casualidad que te vieran donde te vieron... joder, ya por aquel entonces no veías lo que tenías delante de tus propias narices.
-¿Debería entonces investigar la muerte de mi mujer también?
-¿Por qué nunca lo has hecho?

Se hizo un silencio pesado y agobiante. Tenía razón ¿por qué nunca lo había hecho? ¿tan abatido me había quedado tras su muerte? ¿el alcohol tuvo la culpa de todo o es que en realidad nunca quise?. Sin embargo, no podía tener razón...

-Y sin embargo, ella no murió. Yo la he visto varias veces estos días.
-Jaaaajajajaja ¡esa si que es buena!- Su risa se truncó de repente en una mirada seria y llena de odio y resentimiento -¡Nadie sobrevivió, me oyes, nadie!- gritó con todas sus fuerzas -al contrario que tú, yo fui como voluntario, si, lo oyes bien, como voluntario, a ayudar en las labores de rescate. ¡Nadie!. Hubo cuerpos que no se encontraron, pero te juro que los que se encontraron hablan por los otros. Habían familiares míos allí; los tuve que subir todos, uno por uno, por las pesadas cuestas, tuve que cavarles tumbas a cada uno, tuve que amenazar de muerte al cura, que no quería saber nada de mi. ¿Y aún sigues compadeciéndote de ti mismo? yo perdí mucho más que tú en aquello, y lo supe afrontar mejor que tú, y no te atrevas a decirme que no me importaban tanto como a ti tu mujer. Y que sepas que tú pudiste tener algo que ver en todo eso.
-Lo siento... yo... yo... ¿yo?.
-Si no tienes nada más que preguntar, dame la puta petaca y vete a cagar.
-Pero hay algo que no me encaja... ¿qué haces tú aún aquí? con el dinero que tienes podrías emigrar, huir.
-Me matarían en cuanto pusiera un pie fuera. ¿y sabes por qué? ¡por investigar! ¡solo quería saber quién estaba detrás de todo esto para poder vengarme! y ahora sé demasiado para poder moverme con libertad e intentar nada.
-Pues dime lo que sepas para poder terminar yo con todo esto!
-Jejeje... jeje... ¿tú? ¿terminar? ¡Ja! te diré una cosa, ni aunque volvieras a ser el de antes tendrías posibilidades. No son gente que deje que cualquiera vaya por ahí tocando los cojones, ellos trabajan a una escala mayor, no son estafadores, timadores, ladrones; ni si quiera son pequeños capos o cualquier otra cosa con lo que tú hayas podido tropezarte hasta ahora. Ellos no matan a no ser que sea estrictamente necesario, alarma demasiado. Pero tampoco dejan pistas; saben como hacer para presionar al que potencialmente puede irse de la lengua. Sus informadores no te dirán nada, si consigues encontrar alguno.
-Me da igual, tengo razones poderosas para hacerlo.
-¿Ah si? ¿un lío de faldas?... en fin, ¿Estarías tú dispuesto a jugarte el cuello como yo lo hice?
-¿Qué hago ahora aquí si no?. Estoy dispuesto a ayudarte a escapar a un lugar seguro.
-El único lugar seguro es este. Saben que mientras esté aquí no puedo interferir en sus planes, y créeme, no lo haré. Pero si sigues siendo tan tozudo como recuerdo, y eres capaz de arriesgarte, solo pienso decirte un nombre: Troglo.
-¿Troglo?
-Si, Troglo. No es el Don, ni yo mismo sé quien es, nadie parece saberlo. Troglo solo es uno de sus lugartenientes, pero podría interesarte. Las malas lenguas dicen que es ambicioso hasta la médula, y que quiere ser califa en lugar del califa. Podrías aprovecharte de eso, quizá puedas incluso negociar con él de alguna manera, acelerar su traición. Pero has de saber que ya estás marcado, desde que entraste aquí. Te seguirán e intentarán liquidarte. Con un poco de suerte, terminarás en alguna de estas jaulas y te volveré a ver. Me reiré mucho si te veo por aquí dentro, pero para disgusto mío, lo más seguro es que la palmes, así que joder, dame esa jodida botella de una jodida vez.
-Llegaré al final de todo esto.- dije dándole el objeto de su deseo.
-Todos llegamos al final tarde o temprano. Morirás, eso te lo puedo asegurar.- Ahora que tenía lo que quería, volvía a ser el tocahuevos de siempre.
-Yo también te quiero.
-No te esperaré levantado. Sé que te pasas la noche bebiendo y levantando faldas.
-Tu padre.

Como ya era de noche, me dirigí a mi casa. No había dormido desde hacía demasiado tiempo, y tenía demasiadas cosas en la cabeza. Abrí la puerta, me quité la chaqueta; la colgué con parsimonia en el perchero, así como mi sombrero. Cansado me adendré por el pasillo hasta la cama, revuelta y sin hacer desde hacía mucho. No la hacía, simplemnte me volvía a tender encima de las mismas sábanas y mantas arrugadas con la ropa puesta. Esta vez me propuse rehacerla antes; me quité la ropa y me duché. Hacía tanto tiempo que no seguía ese ritual y me resultó muy reconfortante y relajante. Salí desnudo y empecé a cruzar de nuevo el pasillo para llegar al dormitorio, cuando me percaté de una cosa en la que no me había fijado cuando entré en la casa. Allí, encima de la mesa del comedor había unas fotocopias. Antes de mirarlas, corrí por todas las habitaciones para saber si la persona que había dejado aquello seguía por allí, pero no encontré nada; luego buscaría si había dejado huellas por algún sitio, pues los papeles me intrigaban. Me quedé patidifuso al ver que eran copias del registro, y aún más al saber que Elisa tenía una hermana gemela. No sabía qué era lo que más me destrozaba de esa revelación, si el hecho de saber que su hermana quería hundirme por alguna oscura razón que no alcanzaba a comprender o el hecho de constatar que mi mujer estaba realmente muerta, pese a las ilusiones que me había hecho. Cerré con puertas y ventanas; estaba demasiado cansado para empezar a registrarlo todo, y la iluminación que aportaban las lámparas era insuficiente para buscar bien, pero en cuanto amaneciera debía revisarlo todo con la ayuda de la luz solar. Con esos pensamientos, no me percaté de cómo una sombra tras el cristal de una ventana se alejó escabuyéndose al amparo de la noche. La sombra tenía una sonrisa en la cara.





Bueno bueno, se va caldeando el asunto... ¿qué se trae entre manos Troglo? ¿conquistar el mundo? ¿quién le proporcionó la información al detective? ¿por qué? ¿qué cosas nos oculta la hermana de su esposa?... todo esto y mucho más en el próximo capítulo... ¡donde por fin el detective y el loro se verán las caras!.

13 comentarios:

ecidonchajazz pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

Elisa, tiene una hermana gemela? Aquí hay que empezar a coger apuntes para no perderse. uf uf La cosa cada vez se complica más.

Saludos!

Troglo Jones pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

La cosa se pone chunga. ¿Seguro que quieres seguir? Fíjate que hay que tener la astucia de un mandarín. Aquí nada sucede por casualidad. ¿Sabes que yo estuve una vez en Ginebra haciendo un trabajito para un banco suizo (no es coña)? ¿No estará relacionado con...?

Abrazos.

soy becaria pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

Uf, ya hay que hacer esfuerzos por no perderse. Espero impaciente la siguiente entrega, la aparición del loro es algo que no me puedo perder.

Mr Blogger pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

Pues si Esther, Elisa Simone tiene una hermana que se llama Nina Simone. Con razón el color con el que se la ha definido hasta ahora en el relato es el negro. Las implicaciones de esto (de que tenga una gemela) no se verán hasta el penúltimo capítulo :P...

XDXDXD pues no sé, háblatelo con Drenas a ver qué opina; porque una cosa es el cerebro del plan y otra el ejecutor; y nada mejor que alguien de dentro para indicarle a otra persona como burlar los dispositivos de seguridad :D.

Por cierto, para el próximo episodio necesito tu colaboración. Yo no sé ponerme en el papel del loro :D. Si quieres envíame un correo o algo y vamos preparando el material del siguiente episodio. Mi correo es prueboblog algarroba gmail contrapunto com.

Mamen pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

A mí todo esto me suena como muy a cine americano!,jaja. Y la mujer de rojo qué piensa de todo esto? que anda muy calladica ella...

Mr Blogger pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

Pues si, hasta ahora no hemos visto en acción a la mujer de rojo. Créeme si te digo que no faltarán momentos en los que ella sea la protagonista :D...

Drenas pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

Cómo me conoces bribón xDD quitando la parte del médico me has clavao.

Preveo que el loro tiene muchas cosas que contar en el próximo capítulo, a ver por donde nos sale...

Ralph pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

Tened cuidado que esto tiene pinta de tener más capítulos que betty la fea. Igual es colaborador de los guionistas.

Mr Blogger pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

Drenas, te estaba comparando con House :D

Ralph, prefiero no comentar nada... (es una campaña de marketing, esto no se va a acabar asín como asín :D), pero podías haber escogido otra telenovela más representativa...

Por cierto, ¿alguien ha visto "Cataratas de pasióoon"? (parodia de pasión de gavilanes). Tiene cuatro capítulos, pero para abrir boca aquí está el primero

Drenas pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

Ya lo se blogger, no soy tan tonto aunque lo disimule bien

Ralph pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

Pues la próxima vez pon varias opciones para comentarios, al estilo de los dibujos de dirk, así sabré a que atenerme con lo que comente y saber cual era el comentario apropiado

soy becaria pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

Joooooder con las "Cataratas de pasión". Sólo he visto el primer capítulo pero no tiene desperdicio (sobre todo la canción, es matadora).

Mr Blogger pensó (ingenuamente) que alguien leería esto:

Pues si te sorprendió el primero, espera a ver los otros tres!

 

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