jueves, 10 de abril de 2008

Cumpliendo propósitos...

Pues eso, que en los comienzos del año, me propuse una serie de cosas. Hoy una se ha hecho realidad. Si, conseguí un enlace en el blog de Jotacé (experto en ensuciar las pobres mentes juveniles) gracias a esto:

Este es un toro normal y corriente (bueno, un toro con gorra... y un par de)


y esto es un toro de espaldas... ¿un toro?


Pues con esto se desayunan los niños todas las mañanas. No diré que marca de cacao es :D. Y claro, esto es la típica cosa que Jotacé no deja escapar. Aquí tienen la entrada en su blog.

Bueno, no encontré ESE anuncio de los toros, pero encontré este:





Nah, aquí está :D




Solucionando tus problemas con el mono

Noooononono, amigos adictos. Quizá la frase del título no sea la adecuada. Desde aquí nos referimos a que gracias al mono sulucionamos los problemas. Como muestra, los vídeos:





PD: Agradecer a mi prima I (que ha querido permanecer en el economato™) el envío de los vídeos (aunque yo haya finalmente tirado por una recopilación de todos ellos que encontré en tutube, en lugar de subirlos uno a uno).

miércoles, 9 de abril de 2008

Anuncio impactante (no apto para personas con imaginación)

Desde la Aurelíada les traemos este anuncio tan impactante:



En fin, creo que sobran las palabras.

lunes, 7 de abril de 2008

Amigos, enemigos, confidentes, aliados...

Si quieres enterarte de algo, deberías leer las entregas previas: investigando el incendio de la casa de la mujer de rojo, carta desde la carcel de un detective desesperado y ¡A por la fotógrafa misteriosa!.


Las revelaciones de la becaria no podían haberme causado más impresión. Necesitaba aclarar más de un punto, así que me dirigí directamente a ver a mi amigo el juez.

-Zarkas, amigo, sé que no debería pedirte más favores después del lío del que me sacaste, pero que necesito que me mires un par de cosas en el registro civil.
-¿En el registro? ¿En qué lío te vas a meter ahora?. Sabes que a la próxima no te perdonaré.
-Nesesito que me des unos datos sobre mi mujer.
-¿Sobre tu mujer?. Escucha, no sé que quieres sacar de todo esto, solo sé que desde que empezaste a beber no has vuelto a ser el mismo. No sé si debo confiar en ti, y como aún somos amigos sé que entenderás que no puedo hacer lo que me pides.
-No, te puedo asegurar que realmente necesito saber una cosa. Busca la información que tengas sobre Elisa Simone, por favor. Hay algo en todo esto que no me encaja, necesito algo de información.
-¡Tu esposa está muerta! ¿es que nunca lo vas a olvidar? ¡si la hubieras apoyado un poco y no hubieras empezado a ponerle los cuernos con la mujer de rojo!
-¡Nooo! ¡Tú no sabes nada! ¡Nunca hubo nada entre nosotros!
-¡Eso no es lo que se dice por ahí! ¡y no me fio de ti! ¡no eres el mismo! ya he hecho bastante por ti, ahora largo, ¡vete!. ¡Alguacil! ¡eche a este hombre!


De nuevo todo se volvía a enredar. Me quedaba sin amigos y sin apoyos, y no había avanzado nada. Solo me quedaban dos opciones. Una era ir a investigar por mi mismo, ahora que sabía que no contaba ni con la más mínima ayuda y podía jugárme el todo por el todo sin lamentarme luego. La otra, la más sensata, era averiguar qué había pasado con mis contactos y sacarles toda la información que pudiera. Como sabía de qué ralea eran todos, antes de gastar el poco tiempo que tenía en buscarlos, me dirigí directamente a la carcel. Seguro que al menos uno de ellos habría acabado cayendo por allí.

Me decepcionó profundamente no encontrar a algunos elementos (buenos informadores, pero que merecían las rejas), pero encontré algo interesante después de todo. Allí estaba Drenas; con el pelo algo más largo de lo que recordaba pero con la típica barba de dos semanas que siempre solía lucir. En realidad no era mala gente, pero la vida era dura y se limitaba a salir adelante. Era un tío sagaz e inteligente, si estaba allí alguien debía habérsela jugado o se había metido en algún lío gordo. Afortunadamente tenía algo por lo que él podía estar dispuesto a hablar. Aún llevaba una petaca sin estrenar dentro de la gabardina.

-Vaya vaya, si es el señor Drenas... ¿cuándo fue la última vez?
-Menos bromitas tío gris. Si estuviera ahí fuera no te cachondearías tanto.
-¡Eyeyeyey! relájate, no vengo a cachondearme de ti. Me refiero a cuando fue la última vez que te la jugaron. Tú no has acabado aquí porque te haya pescado la poli. Son demasiado tontos como para eso.- Ya está, había puesto las cartas encima de la mesa. Ahora solo falta que esté de buenas y se decida a hablar.
-Jejeje, parece que me conoces. ¿Cuándo fue tu última vez?
Vaya, con que ese es el jueguecito. Sabe más de lo que parece; tendré que andarme con cuidado... -Pues por lo visto no hace tanto; ¿llegan los periódicos hasta esta celda? pensaba que podías matar con folios en blanco.
-Si, eso dicen. ¿Tienes un folio a mano?.
-No, pero tengo algo que deseas.
-Uhmm... viniendo de ti... información no puede ser. Yo lo sé todo- y esbozó una cruel sonrisa - y si viniste aquí es porque es lo que estás buscando. ¿A sacarme? por lo que sé ya tienes bastantes problemas, y esa pulsera que llevas te delataría al instante. ¿Dinero? no lo necesito, sabes que fui yo el que robó la sucursal del banco suizo hace unos años. Si aún no me has delatado, es porque te soy útil, y porque sabes como yo que todo ese dinero es de ricachones que ni lo van a echar en falta. Sabes que aquí encerrado solo me queda un único vício. Y te diré que tus petacas no son suficientes para estarme jugando ahora el cuello hablando contigo.
-¿Jugándote el cuello? entonces te metiste en un lío gordo.
-Como siempre, tienes el doble de razón; te gusta tener siempre dos o más pruebas sobre algo para estar completamente seguro, y por la forma en que lo dices seguro que llegaste a esa conclusión racionalmente; parece que vuelves a recuperar tu olfato. Me la jugaron por meterme en un lío gordo. Sabes, fuiste un tío brillante. Te echaste a perder con tus problemas familiares, pero curiosamente ahora que ya no tienes de qué preocuparte se te ve más espabilado de nuevo.

Drenas tenía una cierta facilidad de hacer enojar a la gente; no solía mentir salvo para encubrir sus fechorías, pero sabía decir las verdades a la cara de una manera insultante, cruel. Se decía que había sido médico, que se había cansado de tratar a los pacientes porque eran estúpidos y había llegado a una situación en la que cualquier caso clínico era un juego de niños para él. Suplantaba con su genialidad su incapacidad física, pues padecía intensos dolores en una pierna que solo podía superar con un buen trago de wisky. Su figura era alta y esbelta, coronada por su inseparable bastón de cabezal extraíble, donde guardaba parte de su equipo. Y los polis se lo habían dejado entrar a la celda. Algo no encajaba, pues podía haberse escapado en cualquier momento de allí. Sin duda en realidad no quería hacerlo.

-¡Calla! ¿qué sabes tú de eso?
-Lo sé todo; tu no eres más que un alfeñique en un juego mucho mayor. Eres un simple peón y no sabes donde te estás metiendo. Se te avisó en varias ocasiones de que te estuvieras al margen, con sutiles indirectas que la mitad de las veces no conseguiste entender. Habías desmejorado mucho, si, solo había que verte. En tus buenos tiempos hubieras dado con el comienzo de la madeja mucho más pronto, lo que significa que has perdido más de lo que imaginas en todo este tiempo de dolor y amargura, pues se ve claramente que aún no tienes claro nada de lo que te rodea.
-Lo que tu digas. Ahora dime: ¿el accidente de mi mujer tiene algo que ver con algo que hice o que no hice?
-¡Tiene que ver con que estuvieras borracho la mayor parte del tiempo! fue una simple casualidad. Afortunadamente, eso logró lo que otros avisos no lograron.
-¿La muerte de Larry orejas?
-¿Ahora caes en la cuenta? ¿no te fijaste en la nota que tenía clavada con el puñal en el corazón?
-¿La de "mantente al margen"? ¡pensaba que era para él!... uhm... o sea, ¿el Don está detrás de todo esto? lo último que averigué de Larry es que el Don estaba haciendo sospechosos movimientos comerciales. No le di más importancia, todos los grandes capos lo hacen.
-¡Serás estúpido! ¡mucha gente se jugó la vida por haberse relacionado contigo! ¡hasta mi pellejo se puso en venta!. Ahora me dirás que simplemente estabas investigando otra cosa y fue casualidad que te vieran donde te vieron... joder, ya por aquel entonces no veías lo que tenías delante de tus propias narices.
-¿Debería entonces investigar la muerte de mi mujer también?
-¿Por qué nunca lo has hecho?

Se hizo un silencio pesado y agobiante. Tenía razón ¿por qué nunca lo había hecho? ¿tan abatido me había quedado tras su muerte? ¿el alcohol tuvo la culpa de todo o es que en realidad nunca quise?. Sin embargo, no podía tener razón...

-Y sin embargo, ella no murió. Yo la he visto varias veces estos días.
-Jaaaajajajaja ¡esa si que es buena!- Su risa se truncó de repente en una mirada seria y llena de odio y resentimiento -¡Nadie sobrevivió, me oyes, nadie!- gritó con todas sus fuerzas -al contrario que tú, yo fui como voluntario, si, lo oyes bien, como voluntario, a ayudar en las labores de rescate. ¡Nadie!. Hubo cuerpos que no se encontraron, pero te juro que los que se encontraron hablan por los otros. Habían familiares míos allí; los tuve que subir todos, uno por uno, por las pesadas cuestas, tuve que cavarles tumbas a cada uno, tuve que amenazar de muerte al cura, que no quería saber nada de mi. ¿Y aún sigues compadeciéndote de ti mismo? yo perdí mucho más que tú en aquello, y lo supe afrontar mejor que tú, y no te atrevas a decirme que no me importaban tanto como a ti tu mujer. Y que sepas que tú pudiste tener algo que ver en todo eso.
-Lo siento... yo... yo... ¿yo?.
-Si no tienes nada más que preguntar, dame la puta petaca y vete a cagar.
-Pero hay algo que no me encaja... ¿qué haces tú aún aquí? con el dinero que tienes podrías emigrar, huir.
-Me matarían en cuanto pusiera un pie fuera. ¿y sabes por qué? ¡por investigar! ¡solo quería saber quién estaba detrás de todo esto para poder vengarme! y ahora sé demasiado para poder moverme con libertad e intentar nada.
-Pues dime lo que sepas para poder terminar yo con todo esto!
-Jejeje... jeje... ¿tú? ¿terminar? ¡Ja! te diré una cosa, ni aunque volvieras a ser el de antes tendrías posibilidades. No son gente que deje que cualquiera vaya por ahí tocando los cojones, ellos trabajan a una escala mayor, no son estafadores, timadores, ladrones; ni si quiera son pequeños capos o cualquier otra cosa con lo que tú hayas podido tropezarte hasta ahora. Ellos no matan a no ser que sea estrictamente necesario, alarma demasiado. Pero tampoco dejan pistas; saben como hacer para presionar al que potencialmente puede irse de la lengua. Sus informadores no te dirán nada, si consigues encontrar alguno.
-Me da igual, tengo razones poderosas para hacerlo.
-¿Ah si? ¿un lío de faldas?... en fin, ¿Estarías tú dispuesto a jugarte el cuello como yo lo hice?
-¿Qué hago ahora aquí si no?. Estoy dispuesto a ayudarte a escapar a un lugar seguro.
-El único lugar seguro es este. Saben que mientras esté aquí no puedo interferir en sus planes, y créeme, no lo haré. Pero si sigues siendo tan tozudo como recuerdo, y eres capaz de arriesgarte, solo pienso decirte un nombre: Troglo.
-¿Troglo?
-Si, Troglo. No es el Don, ni yo mismo sé quien es, nadie parece saberlo. Troglo solo es uno de sus lugartenientes, pero podría interesarte. Las malas lenguas dicen que es ambicioso hasta la médula, y que quiere ser califa en lugar del califa. Podrías aprovecharte de eso, quizá puedas incluso negociar con él de alguna manera, acelerar su traición. Pero has de saber que ya estás marcado, desde que entraste aquí. Te seguirán e intentarán liquidarte. Con un poco de suerte, terminarás en alguna de estas jaulas y te volveré a ver. Me reiré mucho si te veo por aquí dentro, pero para disgusto mío, lo más seguro es que la palmes, así que joder, dame esa jodida botella de una jodida vez.
-Llegaré al final de todo esto.- dije dándole el objeto de su deseo.
-Todos llegamos al final tarde o temprano. Morirás, eso te lo puedo asegurar.- Ahora que tenía lo que quería, volvía a ser el tocahuevos de siempre.
-Yo también te quiero.
-No te esperaré levantado. Sé que te pasas la noche bebiendo y levantando faldas.
-Tu padre.

Como ya era de noche, me dirigí a mi casa. No había dormido desde hacía demasiado tiempo, y tenía demasiadas cosas en la cabeza. Abrí la puerta, me quité la chaqueta; la colgué con parsimonia en el perchero, así como mi sombrero. Cansado me adendré por el pasillo hasta la cama, revuelta y sin hacer desde hacía mucho. No la hacía, simplemnte me volvía a tender encima de las mismas sábanas y mantas arrugadas con la ropa puesta. Esta vez me propuse rehacerla antes; me quité la ropa y me duché. Hacía tanto tiempo que no seguía ese ritual y me resultó muy reconfortante y relajante. Salí desnudo y empecé a cruzar de nuevo el pasillo para llegar al dormitorio, cuando me percaté de una cosa en la que no me había fijado cuando entré en la casa. Allí, encima de la mesa del comedor había unas fotocopias. Antes de mirarlas, corrí por todas las habitaciones para saber si la persona que había dejado aquello seguía por allí, pero no encontré nada; luego buscaría si había dejado huellas por algún sitio, pues los papeles me intrigaban. Me quedé patidifuso al ver que eran copias del registro, y aún más al saber que Elisa tenía una hermana gemela. No sabía qué era lo que más me destrozaba de esa revelación, si el hecho de saber que su hermana quería hundirme por alguna oscura razón que no alcanzaba a comprender o el hecho de constatar que mi mujer estaba realmente muerta, pese a las ilusiones que me había hecho. Cerré con puertas y ventanas; estaba demasiado cansado para empezar a registrarlo todo, y la iluminación que aportaban las lámparas era insuficiente para buscar bien, pero en cuanto amaneciera debía revisarlo todo con la ayuda de la luz solar. Con esos pensamientos, no me percaté de cómo una sombra tras el cristal de una ventana se alejó escabuyéndose al amparo de la noche. La sombra tenía una sonrisa en la cara.





Bueno bueno, se va caldeando el asunto... ¿qué se trae entre manos Troglo? ¿conquistar el mundo? ¿quién le proporcionó la información al detective? ¿por qué? ¿qué cosas nos oculta la hermana de su esposa?... todo esto y mucho más en el próximo capítulo... ¡donde por fin el detective y el loro se verán las caras!.

Caminando por el monte

Partimos de aquí:


Valle

Montañas verdes

Detalle: brote tierno

Detrás de la curva

Bequeque

Internándonos en la espesura

Brezo

Recodo del camino

Árboles en la senda

Teide sobre el mar de nubes

Algunas fotos no tienen la calidad que a mi me gustaría, pero bueno. Espero que les haya gustado.

domingo, 6 de abril de 2008

La vuelta al mundo de Lemmie Fog (lemming de la semana)

Hace tiempo que prometí hacer un explorador, dando la vuelta al mundo y viviendo mil y una aventuras. Supongo que no pasará nada por que esté encarnado en un Lord lemming inglés apostador. Y además, lo he acompañado bastante bien, así que no debería tener ninguna queja. Solo queda decir que menos las caras, esta vez el dibujo ha sido calcado de los originales, con lo que mi único mérito ha sido el coloreado (prisas, escasez de ideas, comodidad...). En fin, espero que les guste.






PD: Premio para el que me encuentre las siete diferencias respecto a los originales.

sábado, 5 de abril de 2008

Curiosos videos musicales (y VI)

Eh! ¿se pensaban que esta semana no tocaba? pues aquí traemos más vídeos musicales de esos curiosos, divertidos, insólitos... con atmósfera, con una imaginería que los hace destacar, desenfadados o serios, pero todos ellos diferentes, buscando algo más allá de los típicos vídeos que estamos acostumbrados a ver en la tele.

Haddaway - What is love (versión de A night at the Roxbury)





Beck - E-pro





Linkin park - Breaking the habit






Muse - Sing for absolution






Franz Ferdinard - The dark of the matinée





¿Más curiosos vídeos musicales? otros capítulos de al serie: I, II, III, IV, V.

viernes, 4 de abril de 2008

10.000!

¡Hemos superado la barrera de las 10.000 páginas vistas! ¡Quien iba a pensarlo!. Como siempre, no tengo nada que ofrecer a mis lectores, salvo mi más profundo agradecimiento por leer las tonterías que pongo, que para mi ya es bastante. Iba a organizar una fiesta virtual, con música, canapés virtuales, champán virtual, camareros y camareras virtuales (y gogós en la sala virtual de al lado, que seguro que más de uno se apunta sin invitación solo por eso :P), pero la compañía de catering virtual no sabía cómo llegar a esta humilde página. Creo que lo dejaron todo por ahí desperdigado.

En todo este tiempo, dejaron cosas por el blog de Mamen (algunos de los cds de música... y una oveja ¿o era un cantante?), por los de Esther (en especial las servilletas aquellas que estaban decoradas con preciosas frases de filósofos famosos), el loro del Troglo se quedó con las gogós, Drenas aprovechó parte de los canapés para dar de comer a su mascota (¿cómo se llamaba?... es que lo tengo en la punta de la lengua pero no me sale :D), la becaria consiguió birlarles una agenda nuevecita, el señor enviñetado pudo meter unos bocatas dentro de su viñeta, los animales de extremadamente mono han puesto su cara más mona (¡y el enfermo que usa comida para adornar a los animales se ha puesto las botas!), algún camarero/a más ignorante de la cuenta ha acabado en la guarida secreta del trío calavera (el cuvric, el quinj y el dilan), zarkas se ha quedado con el equipo de música, Sor Tea no se ha quedado con nada, que pa algo es una monja (¡sigue con esos post espacio-temporales tan buenos! ¡y deméstrale al sr. Troglo que para viajar en el tiempo no hace falta alcohol!), el vinagre estaba repasando las tropocientas mil páginas que tiene en sus feeds y no se ha percatado del asunto, jotacé se ha quedado con algo con algo que parece una Po** pero en realidad era una botella de buen cava (¡mente limpia, mente limpia!)... en fin, que no sé si me olvido de alguno de los sitios por donde se me suele encontrar normalmente, ya iré editando convenientemente si alguno se me ha escapado. Pero claro, también paso por un montón más de sitios y conozco a un montón de gente a los que también tengo que agradecer que yo siga por aquí y todo eso. En fin, que no vamos a tener fiesta, pero me alegra que haya quedado algo de ella en cada uno de ustedes, blogs que leo y personas que me leen.

jueves, 3 de abril de 2008

Dibujos pastelosos

Con marcada estética ánime, hoy les presentamos una evolución de un dibujo clásico de la Warner de toda la vida como es Pepe Le Pew (creado por el insigne Chuck Jones). Estas dos animaciones "pastelosas". Aun siendo vídeos divertidos, ingeniosos y muy bien animados, aviso que no son aptos para todas las personas, no por cuestión de edad, sino porque pueden llegar a ser realmente empalagosos...


There she is!:




Cake dance:




Gracias a Lord Rafa (y a su Lordesa :P) por enviarme los enlaces!.

miércoles, 2 de abril de 2008

¡A por la fotógrafa misteriosa!

Antecedentes: investigando el incendio de la casa de la mujer de rojo y carta desde la carcel de un detective desesperado.

¿Por dónde empezar? ¿qué hacer? la mente del detective intentaba terminar de aclararse, mientras la profesionalidad de su persona iba abriéndose paso poco a poco entre su sueño etílico. Tenía que ordenar su mente, pensar con lucidez. No podía desechar ninguna pista ni ningún sospechoso; sabía que no se podía permitir seguir pistas falsas, pero también tenía que reconocer que ahora mismo no tenía nada sólido que seguir. Y en cuanto a los sospechosos... ¿tenía motivos la propia mujer de rojo? ¿qué pintaba la fotógrafa de las gafas oscuras? peor aún... ¿por qué le resultaba tan familiar y por qué escribía lo que escribía en el periódico? ¿quién era y qué intereses tenía el hombre trajeado?. Y lo peor de todo, la duda también le corroía desde dentro pues podía ser él mismo, ébrio sin control ni esperanza, el que prendiera el fuego.

Rápidamente deseché todo lo que estaba pensando. No tenía nada sólido y hacer conjeturas sobre el vacío no servía para nada. Como desconocía quién era el hombre del traje y no se vio con valor y moral suficientes como para buscar y hablar con la mujer de rojo, y sabía que ir a la casa quemada solo le iba a traer problemas y debía ser el último sitio en visitar, opté por lo más fácil y me encaminé hacia la redacción del periódico. Pensé en hacer el trayecto a pie, como solía cuando tenía algún caso, pero al contrario que otras veces, esta vez no quería pensar, no necesitaba darle más vueltas al asunto, y el trecho a pie era bastante largo. Decidí tomar un taxi. En la parada solo había una chica que tenía pinta de ser bastante maja. Debía ser periodista; mi instinto de detective nunca fallaba para esas cosas. Bueno, ni mi instinto ni el cuaderno para tomar notas, el bolígrafo mordisqueado, la cámara réflex y el estuche con los teleobjetivos.

Al punto la reconocí como una de las que estaban sacando fotos cuando me detuvieron y empecé a hablar con ella para intentar sonsacar algo. En realidad estaba esperando a un amigo redactor de la agencia que tenía que pasar por allí. Se la veía irritada y de bastante mal humor porque llegaba tarde con el material fotográfico que traía y la redactora jefa era muy irascible; no quería echar a perder su oportunidad para tener la primera portada de su vida. Entre su estado de ánimo, la reserva natural inherente a los periodistas y que en ese momento llegó el coche de su amigo, no me dio tiempo de profundizar en mis inquisisiones. Para sorpresa de la chica y regocijo mío, que podría acosarla (con preguntas) un rato más, el coche estaba lleno... por una sola persona. Por lo visto era la embajadora de Chiquitistán, una rubia con una masa imponente que vestía una camisa de flores bastante cutre (y algunos encajes que tampoco terminaban de arreglar las cosas). Tras excusarse por ser una persona eminente e importante, el amigo se fue con el coche, dejandola tirada. Sin embargo, cuando iba a preguntarle sobre su reportaje de portada, llegó un taxi, que la chica tomó brusca y repentinamente y se fueron a toda mecha; ¡me llebavan todos los diablos! debí haberle dicho a la periodista que también iba para la redacción. Pero la suerte me sonreía, ahí venía otro taxi... o no. Estaba lleno. Personajes famosos, para más inri. Bastante pasta debían ganar estifen quinj, estanli cuvric y vov dilan como para ir en jet privado, barco de recreo o limusina, como para encima quitarle el taxi a alguien que realmente lo necesitaba. Y además, al contrario de la fama que arrastraban, tenían unas caras de ignorantes que no podían con ellas. ¡Ja! ¡falta de ignorancia! pensé para mi mismo con una mueca en rostro. En fin, me serené caminando hasta la parada del autobús, que estaba apunto de pasar.


Mi viaje en el autobús fue bastante malo. Estaban todos los sitios ocupados y el resto lleno de gente de pie y resultaba bastante incómodo viajar. Como pude me acerqué a un pequeño hueco que había cerca de una de las ventanillas que daban al exterior. Ver el paisaje me distraía. Cual fue mi sorpresa cuando por un instante fugaz la vi. No estaba realmente seguro y mis movimientos para poder seguir la estela de su coche resultaron entorpecidos por la gente, con lo que me gané algún codazo y malas miradas por parte del pasaje que tenía a mi alrededor. Juraría que era la fotógrafa de las gafas negras, escapándose de la redacción del periodico o de algún callejón de los que habían por cerca. Una duda cada vez más sólida me asaltaba cada vez que recordaba los rasgos físicos de esa mujer, y eso no me dejaba pensar adecuadamente; una descarga recorrió mi espalda como un escalofrío cuando la imaginé cubierta de sudor moviéndose siguiendo el ritmo de una pasión compartida. No entiendo por qué ese pensamiento acudió en ese preciso instante. Solo sé que de alguna manera ese cuerpo fino y atlético ya lo había sentido con anterioridad. Y siempre asociado al color negro. Pelo negro, gafas negras, ojos negros, pezones oscuros, casi negros, bragas negras. ¿Por qué? era otro misterio que tenía que resolver.

Al llegar lo primero que hice fue preguntar por ella, incluso adentrándome por la redacción. Como suponía, se acababa de ir. Desesperado, buscaba con la mirada algo, cualquier cosa que me pudiera servir. Y entonces la vi a ella, caminando con prisas hacia la máquina del café. Debía ser una becaria con aspiraciones; lo de conseguir la portada se ve que era realmente importante para ella, pues por lo que se veía iba a llevarle el artículo junto al café a la redactora jefa (y si mi instinto no me engañaba, había puesto algún compuesto relajante o sedante mientras la máquina rellenaba el vaso de plástico con el líquido).

Me acerqué a ella poco a poco y cautelosamente, sin llamar la atención de ella ni de los demás. La máquina estaba en un rincón apartado, cerca de la puerta del despacho del director, y allí podría interrogarla sin demasiado jaleo. La puerta del despacho estaba cerrada, y dentro estaban de risas y fiestas, así que como por fuera no había mucha gente pensé que mejor oportunidad no iba a tener en la vida. En un descuido de ella le robé el café de la máquina. Ella se volvió sorprendida y con la cara asustada, momento en el que aproveché para mirarla sériamente a la cara y pegarla a la máquina con uno de mis brazos.

- Oye, no quiero hacerte daño, no te asustes. ¡Tranquila!, no pienso robarte el café, solo quiero hacerte unas preguntas.- La chica forcejeaba más de lo que yo esperaba, por lo que tuve que aplicarme para sujetarla sin derramarme el café encima.
- ¡Guarro machista! ¡qué te has creído! ¡me sigues desde la parada! ¿¡te pensabas que no me había dado cuenta de cómo me mirabas las tetas!?
- ¡eh! tranquila, ¡no voy por ahí!. Solo quiero hacerte algunas preguntas, nada más...
- Tengo asuntos urgentes que terminar, así que déjame marchar o empezaré a gritar.

En ese momento me acordé que no podía meter la pata, al fin y al cabo estaba fuera de la carcel por un favor personal. Así que decidí jugarme el todo por el todo para intentar hacer que cooperara de la manera más silenciosa posible; coaccionandola, por supuesto.

-Mira niña, tengo una taza de café y no dudaré en usarla; si no te tranquilizas y hablas sosegadamente conmigo (serán solo cinco minutos, nada más) no dudaré en manchar esa carpeta que tanto proteges. Ahora no opongas resistencia, que no te voy a hacer nada, y dime: ¿quién es la fotógrafa de las gafas oscuras? ¡te he visto fotografiándome con ella y escribe artículos para este periodico!.

Ante mi generosa oferta de paz (y la cara de perro con la que estaba haciéndola cooperar y que tan efectiva me resultaba), la pobre se derrumbó. Quizá había leído alguno de los artículos difamatorios que había firmado la otra y ahora se estaba dando cuenta de con quien estaba tratando en realidad, con lo que seguramente llegó a la conclusión de que era mejor seguirme el juego... ¿quién iba a pensar que un poco de mala fama podía resultar tan útil en algunos momentos?

-Vale, está bien... no me hará daño ¿no?... bueno yo... ella... ella en realidad no trabaja aquí.
-¿Cómo?- dije estupefacto.
-Pues que no trabaja aquí, es una freelance. Llegó hace unos meses, y como traía artículos buenos que vendían mucho decidieron pagarle por ellos, eso es todo lo que sé de ella. Apenas habla con el resto, solo con la redactora jefe y con el director.
-¿Y cómo se llama? ¿dónde vive? ¿por qué la tiene cogida conmigo?- dije mientras la sacudía.
-No lo sé- dijo casi sollozando -solo sé que llega cuando quiere en su coche, y se vá con las mismas. ¡Hoy ni siquiera ha entrado a la redacción! ¡la redactora me ha dado todo el trabajo que tenía que hacer ella a mi!.- aquí rozaba la histeria, con lo que aflojé la presa e intenté calmarla para que pudiera seguir- Los artículos que escribe son casi todos de usted, escribe con mucha acritud, como si le hubiese hecho un daño irreparable (no me extraña, con lo bruto que es el peazo animal de bellota machista este), lo sé por que tengo que corregírselos y maquetarlos. Los firma bajo el pseudónimo N. Simone, pero dudo que ninguno sea su nombre real. ¡Eh! ¿!me puedes soltar ya!?

Llegados a este punto, en mi cara se había dibujado una expresión de incredulidad y de aprehensión... ¡mi mujer se apellidaba Simone!... Elisa Simone. Mi mente se había quedado en blanco; necesitaba hacerle más preguntas, reaccionar, hacer algo, cualquier cosa. Sin embargo lo que pasó fue que de repente y con fuerza se abrió la puerta del despacho de dirección, que me golpeó. A partir de ahí todo pasó como a cámara lenta. El vaso de café, aún bastante caliente, salió despedido inevitablemente hacia la becaria. Esta observó cada vez más aterrorizada como el líquido marrón rompía como una ola contra un acantilado, desparramándose por toda la superficie del trabajo que le había llevado toda la mañana y que podía constituir un pasaporte a un contrato y una vida de verdad. Le salió un grito desesperado de la garganta, a medias por el dolor físico de las quemaduras y por el dolor psicológico de llegar a la conclusión de que irremediablemente sería una becaria pringada el resto de su vida. Se sintió desfallecer y mientras caía al suelo observó salir a una muy amplia silueta que salía del despacho del director. Tenía el pelo rubio y un traje de flores (bastante cutres, y con unos encajes horrorosos). Medio mareada, se trató de incorporar. Las cosas seguían sucediendo a cámara lenta. La redactora jefe, atraida por los gritos -que seguramente la hicieron salir de su despacho, donde como siempre estaría jugando al corazones o al tetris-, chillaba al detective macarra, el director se excusaba... con la rubia tonta y la señora de la limpieza intentaba borrar las manchas de café que parecía que habían volado hacia los lugares más recónditos de la redacción. Cuando consiguió levantarse, ya habían conseguido echar al detective. Vacilante llegó a la mesa donde reposaba su portada. Mirándola con buenos ojos, no se había estropeado demasiado. La balleta absorvente que le había pasado por encima la señora de la limpieza había hecho que la tinta y el café se corrieran en todas las direcciones. Desanimada, sacó fuerzas de flaqueza y se atrevió a hablarle a la jefa.

-Yo... estooo... estaré trabajando hasta por la noche para tener la portada a punto para la imprenta. No se preocupe, lo tendrá listo jejeje, al fin y al cabo, lo más difícil era hacerla, ahora solo es repetir el trabajo jejeje....
-¿PORTADA? ¿QUÉ PORTADA?

Uno piensa que una cara de desesperación no puede empeorar, pero el cuerpo humano no tiene límites. Y la cara desencajada de la pobre becaria ciertamente lo hizo.

-pupupues la portada en la que llevo trabajando toda la mañana y el artículo de opinión al que llevo toda la semana dando vueltas, el trabajo del señor Martinez, que me tocó a mi por estar él de baja...
-¡PERO SI ESO LO CAMBIAMOS HACE TRES DÍAS! ¡LA PORTADA ES PARA LA EMBAJADORA DE CHIQUITISTAN, QUE VA A DONAR ALGUNOS DE SUS MILLONES PARA LA FUNDACIÓN "SALVAR LAS PIELES DE LAS FOCAS"! ¿¡COMO ES POSIBLE QUE HAYAS ESTADO TIRANDO TU TIEMPO EN TONTERÍAS!? ¡SEGURO QUE NI HAS MIRADO LA CARPETA CON LAS COSAS QUE TENÍAS QUE HABER TENIDO PARA AYER QUE TE DEJÉ ENCIMA DE LA MESA!
-¿cosas... cosas para ayer? ¡en mi mesa no había ninguna carpeta!

El resto que recordó la becaria de aquella tarde fue cómo el mundo se volvió negro y el sonido se volvió cada vez más tenue hasta desaparecer. Lo siguiente fue a una redactora con muy mala leche pero con una amplia cara de satisfacción y felicidad, disfrutando del momento de darle tortas a una subordinada de manera prácticamente legal para despertarla. Desde ese momento, juró que su vida tendría que cambiar fuera como fuera. Algún día el detective, la redactora jefe y la rubia tonta se iban a enterar de lo que valía un peine. Y no uno de un todo a cien precisamente.




En fin, aquí acaba otro capítulo más. En los próximos prometemos más acción, más intriga, más suspense... pues al detective le toca visitar al loro (iba a poner esa visita en esta parte del relato, pero se alargó un poco). ¿Se despejará alguna de las incógnitas que nos vienen mortificando cruelmente? ¿Sabremos quién es en realidad N. Simone? ¿qué ha sido de la mujer de rojo? ¿qué traman el hombre trajeado? ¿qué pinta el loro en todo esto? ¿cómo llevará a cabo su venganza la becaria? y por último y no menos importante... ¿qué esconde el oscuro pasado del detective?.
 

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Creative Commons License Blogalaxia BlogESfera Directorio de Blogs Hispanos - Agrega tu Blog Top Blogs España