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sábado, 28 de diciembre de 2013

Sobre la pensamienda

Extracto de "Un sombrero de cielo" de Terry Pratchett:

-¿Pasa algu?- preguntó Wullie.
-¡Sí!- levantó la voz la kelda-. ¡Rob non quiere un trago de linimento especial para ovejas!
La pequeña cara de Wullie se frunció en señal de duelo instantáneo.
-¡Aj, el gran hombre ha muertu!- sollozó-. ¡Oh lamentu lamentu lamentu...!
-¡Querrás chistar el boquerón, pedazo de babayu!- gritó Rob, levantándose-. ¡Non estoy muertu! ¡Estoy tratandu de tener un ratiño de angustia existencial, si paréceos ben! Pardiez, mal pusiéronse los tiempos si un hombre non puede sentir los gélidos vientos del Destino azotándole en sus inframundos sin que véngale la gente a decir que está muertu, ¿eh?
-Aj, y me da a mí que estuviste hablando otra vez con el sapo, Rob- dijo Yan Grande-. Es el únicu de por estos andurriales que usa esas palabriñas complicadas que cuestan un día de recorrer...- se volvió hacia Jeannie-. Diole un ataque de pensamienda de los fuertes, señorita. Cuando un hombre empieza a trastear con la leyenda y la escribienda siempre acaba cayendu presa de la pensamienda. Llamaré a los muchachus y meterémosle la testa bajo el agua hasta que pare, non hay más cura. Si non, moriráseenos de pensamienda.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Otra pausa para publicidad: Cartas en el asunto.

La lucidez del señor Terry Pratchett a la hora de escribir sobre cualquier  cosa cotidiana y describir la realidad es su mejor carta de presentación. Su genio para crear personajes carismáticos y con una personalidad brutal es más que notable. La habilidad para hilar historias a partir de premisas tan simples que a veces asustan es casi mágica. El humor ácido con el que lo sazona todo es la guinda del pastel, y todo junto es lo que lo hace de él un escritor único y maravilloso. En "cartas en el asunto", una novela del 2004, describe punto por punto la crisis que sufrimos hoy en día (y muchas de las pasadas, evidentemente, porque está visto que no aprendemos de los errores), los mecanismos de su creación y el tipo de gente que mueve las cosas. Para muestra un botón:
-Va a salirse con la suya -dijo-. Sólo está soltando palabrería. El Tronco es demasiado grande para hundirse. Demasiados inversores. Conseguirá más dinero, mantendrá el sistema funcionando a un pelo del desastre y por fin dejará que se hunda. Luego lo recomprará a través de otra compañía, tal vez, a precio de saldo.
-Yo lo creo capaz de cualquier cosa- dijo la señorita Buencorazón-. Pero usted parece muy seguro.
-Es lo que haría yo- dijo Húmedo-, esto... si fuera esa clase de persona. Es el truco más viejo que hay, conseguir que los pri... que los demás se involucren tanto que no se atrevan a echarse atrás. Es el sueño, ¿entiende? Creen que si siguen a bordo todo se arreglará. No se atreven a pensar que todo es un sueño. Sólo hay que usar palabras grandilocuentes para decirles que tendrán mermelada mañana y les das esperanza. Pero nunca ganarán. Una parte de ellos lo sabe, pero ninguna de las otras partes presta atención. La casa siempre gana.
Creo que en este texto se ven bastante bien reflejadas las trayectorias de algunas compañías, bancos e incluso naciones (e incluso naciones dentro de naciones). Y esto es sólo una pincelada. El maestro con los años ha ido perdiendo el humor desenfadado y ha ido ganando mala leche y ha ido creando novelas más duras y maduras y esta es un claro ejemplo de esa evolución. Muy recomendable a todo el mundo. Ya lo están leyendo todos, leches.

sábado, 27 de octubre de 2012

Comida pija

Tiffani solo había visto aquel tipo de manjares en los dibujos. A pesar de que la gente no se muere de hambre en una granja, incluso cuando abundaba la comida en la vigilia de los puercos o después de la cosecha, nunca tenía aquel aspecto. Los alimentos de la granja lucían diferentes tonalidades de marrón y blanco, nunca de azul y rosa y jamás temblequeaban.
Había cosas en palos, y sustancias que brillaban y relucían dentro de sus cuencos. Nada parecía sencillo; todo tenía nata, ralladura de chocolate o miles de bolitas de colores. Todo estaba batido, glaseado, añadido a algo o mezclado. No se trataba de comida, sino de aquello en que se convertía la comida cuando se portaba bien y subía al cielo.
The weefree men (los pequeños hombres libres) - Terry Pratchett

domingo, 7 de octubre de 2012

Vuelvo

Pero que conste que no prometo nada de ser constante ni chorras de esas :D.

Quizá todo viene por el hecho de que hace como tres semanas una persona (que voy a dejar en el economato™) me aseguraba que yo era alguien "social". Yo me considero a mi mismo bastante alejado de esa percepción (aunque tampoco es que sea una persona asocial, si que muchas veces tomo decisiones que fomentan que sea así) y que me afirmaran eso me dejó un poco descolocado. Desde entonces, y alimentado por un tres lecturas como son el Frankenstein de Mary Shelley, Madame Bovary de Gustave Flaubert y Los renglones torcidos de Dios de Torcuato Luca de Tena, he venido rumiando muchas cosas sobre mi condición de "persona social" y el mundo que me rodea. No es casualidad que estos tres libros hayan "iluminado" en cierto modo mis pensamientos, son libros donde se pone de relieve una de una manera profunda la psique del ser humano y su forma de comportarse ante sus semejantes y ante la sociedad. Los tres hablan a su manera sobre la exclusión, los anhelos y deseos, las frustraciones y sin ser tratados de ciencia tratan de una manera interesante la psicología, a nivel exterior e inconsciente y con profundas implicaciones sociales. 

Como decía, he estado reflexionando mucho sobre mi mismo. Claramente me gusta estar con la gente, pero en grupos reducidos y disfruto sobremanera estar a solas con otra persona si hay conexión; disfruto cuando en cualquier momento me encuentro con conocidos y puedo hacer bromas o comentarios, hablar, encajar en un grupo en todos los niveles. Hasta ese punto se me da muy bien socializar, y creo poder presumir de que en los sitios en los que he estado el tiempo suficiente como para hacerme un hueco he sido una de esas figuras a las que todo el mundo conoce aunque sea de vista y con quien al menos en algún momento ha intercambiado un par de palabras de buena gana. Incluso creo que en algún caso podría encontrarme lo suficientemente cómodo como para ser el centro de atención, pero siempre de manera breve. Nunca he sido alguien a quien la gente ha seguido, no tengo carisma ni labia suficientes; no soy un lider ni busco serlo, me siento mejor pasando desapercibido y en un segundo plano, pero tampoco me gusta sentirme prescindible (¿y a quien si?). Y normalmente eso es lo que hago, soy esa persona que todo el mundo acepta sin reparos cuando estoy ahí y la que nadie hecha de menos cuando no estoy. Supongo que para alguien con esa gran necesidad de ser "social" es un gran contrasentido el abandonar un blog (¡con lectores y comentaristas que comentan de vez en cuando y todo!), abandonar un facebook (que es la herramienta social por antonomasia) y casi aislarse de otras formas de comunicación (he pasado de conectarme casi en cualquier rato libre a hacerlo sólo para mirar correos y por las noches para pasar el ratín y sin dejar que me quite el sueño). También es cierto que ahora mismo no tengo el tiempo libre o la motivación que he tenido en otras épocas y que vengo con la inercia de exámenes, el verano y el comienzo de clases, en que por unas cosas o por otras no se conecta ni el tato. 

También he estado pensando en la gente que me rodea; he estado manteniendo un interesante debate con otra persona acerca de los amigos y la amistad, y aunque he defendido una postura, secretamente también estaba de acuerdo con la otra. Lo cual también contradice en cierto modo mi forma de pensar o si queremos verlo así, el mundo es un lugar lleno de grises y cosas aparentemente contrapuestas pueden convivir juntas. Pero no por el hecho de que hayan excepciones, se incumple la regla, y eso en definitiva es de lo que se trata: ¿qué estoy haciendo mal? ¿acaso soy una persona ingenua e inocente? ¿acaso me niego a ver la verdad? ¿es posible que las cosas no estén tan negras como parecen? estas y otras muchas preguntas pasan por mi cabeza estos días, alimentadas por personas que murieron siglos antes que yo (razón de más para hacerles caso, que a los mayores hay que respetarlos que saben más que uno y esas cosas) y un contemporaneo. Y en medio de todo, la locura, referente de las tres novelas en mayor o menor grado.

Después de esta reflexión abierta y cláramente social (me gustaría ver algún comentario por ahí... preferentemente que no sea spam), abandono el teclado y me dispongo a seguir leyendo; esta vez algo más animado y ameno.

En fin, quemenrollo, un saludo (y hasta pronto)!

sábado, 28 de julio de 2012

Haikus

Gotas de lluvia
disueltas en la tierra
nos abrazamos

Los haikus son una forma de poesía breve (una especie de tweets antes del twitter), fugaz y hermosa. Citando directamente a la wikipedia: "Consiste en un poema breve, generalmente formado por tres versos, de cinco, siete y cinco moras respectivamente. Comúnmente se sustituyen las moras por sílabas cuando se traducen o componen en otras lenguas". El que está arriba pertenece al libro "el haiku de las palabras perdidas".

El haiku de las palabras perdidas cuenta una de estas historias de amor trágicas que superan las barreras de tiempos difíciles donde las circunstancias son demasiado grandes y graves para ser abordadas por los protagonistas. Es una historia de vidas rehechas de la nada, pero donde los sentimientos son puros y las personas inocentes.

profundo y hondo
sentimiento, inunda
grande corazón 

Si bueno, está en indio y le sobra una sílaba, pero para ser el primero... el libro aprovecha para plantear dos posturas diferentes y enfrentadas sobre la manera de afrontar la ecología y más concretamente la energía nuclear (que un tío que se diga amante de la naturaleza apoye dicha fuente energética, que deja unos residos increíblemente duraderos e inestables hace que todo cojee un poco, pero bueno), aunque sin profundizar demasiado y solo como fondo para crear un contexto y un elemento confrontador entre los dos protagonistas de la época actual (la historia narra de manera paralela la historia de Víctor/Kazuo y Junko, un jóven de ascendencia Holandesa criado en Japón en la época de la segunda guerra mundial y su novia y la de Emilian y Mei, en nuestros días)

En el interior
duelen y agonizan
almas en duda

El libro es una oda a la fugacidad, a la sutileza de los pequeños hechos que cambian grandes cosas y de las grandes cosas que no cambian lo que de verdad importa. Lo que tiene valor, lo que realmente se siente dentro permanece y dura. Lo accesorio, lo que no nos llena, lo que solo tenemos para sustituír lo que realmente necesitamos, pierde todo el valor y queda la escencia de las cosas.

Hombre perdido
espera serendipia
de vida mejor

En resumen, es un libro de hallazgos casuales de estos que cambian la vida, de belleza, de tragedia, de momentos e instantes que trascienden al mismo tiempo y se convierten en recuerdos, en recuerdos que dan sentido a vidas y existencias, de recuerdos que atormentan pero que permiten vivir y luchar día a día, por muy malo que sea lo que te toque vivir.

jueves, 14 de junio de 2012

La mano del muerto

El conde de montecristo narra la historia de alguien que inspirado por la rabia y la sed de venganza se sobrepone a su trágico pasado reciente y con una voluntad feroz, una determinación impropia de un humano y cegado por su idea de la justicia, armado con una fortuna oculta desde los tiempos de simbad y aleccionado e instruído por el abate Feria logra escapar de su prisión y mezclarse entre aquellos que provocaron su caída para desquitarse de todas las afrentas sufridas. Una persona hundida en la más profunda miseria física y emocional que consigue elevarse y adquirir fama y poder muy por encima de cualquier otro mortal de su tiempo y consumar sus más negros planes para con aquellos que estropearon su existencia. Más su furia incontrolada, disfrazada con muchas caras, intrigas y maquinaciones provoca un efecto colateral no previsto: su poder total y absoluto le ha corrompido hasta el punto de juzgar también a inocentes y a hacer daño sin medida a personas que no merecían tal castigo. De entre los supervivientes que no debían estar vivos surge entonces una persona decidida a purgar los excesos del conde, alguien que se alza con la mano de su padre muerto como símbolo de la impiedad y soberbia que quiere castigar, alguien con una determinación aún más fuerte que la de su rival y que lo conducirá de nuevo al punto de partida, un pecador acérrimo que ve ahí su oportunidad de redención, que se inmolará para conseguir nivelar la balanza. La mano del muerto es una historia de venganza como su antecesora y brillantísima novela, que intenta seguir la fórmula que hizo a ésta una de las más célebres de su autor y de su tiempo (y no olvidemos que estamos hablando del creador de D`Artagnan, especialista en hacer magníficas novelas de aventuras y épicas, o al menos algunos de sus negros), sin llegar a su nivel, pero resultando menos contundente e impactante. La redención y la verdadera justicia son los pilares de este libro, donde el autor va dando un lógico final a todos los personajes de la anterior novela, poniendo a cada uno en su sitio según sus méritos y deméritos, juzgando él a su vez a cada uno. Una lectura más que recomendable para este verano.

lunes, 19 de diciembre de 2011

El libro de las tierras vírgenes de Rudyard Kipling

También conocido como el libro de la selva. El típico libro "para niños" que no es tan para niños, que solo porque tenga animales que hablen no quiere decir que no sea profundo, uno de esos libros que se leen fácil pero que tienen mucho más de lo que parece dentro. Las historias de Mowgli la rana son contadas de una forma cercana y humana, tanto más cuanto todos los protagonistas son animales y donde los humanos aparecen bipolarizados en sus mejores y peores rasgos, Mowgli incluído. Esto es así para dar un valor más poderoso si cabe a la ley de la selva, que vista de manera imparcial es cruel y despiadada y no deja resquicios a las medias tintas, pero que desde la óptica del libro es justa y necesaria y permite una convivencia pacífica entre las distintas especies (matar para comer y respetar las reglas y a los demás cuando no existe necesidado existe una necesidad común; ante todo, supervivencia con igualdad de oportunidades). Toda una clase de moral y principios, de ideales limpios de toda contaminación, un alegato contra el comportamiento de los hombres, sus vicios, sus corruptelas. Uno de esos libros que todos deberíamos leer.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

El juego del ángel

Atención, puede (y debe) contener spoilers. Si no has leído el libro o estás en ello, sigue bajo tu propia responsabilidad.

El juego del ángel es una de esas novelas de intriga y suspense que te mantiene pegado al libro y perdido a la vez, sin saber muy bien a lo que aferrarte salvo al sufrimiento personal y difícil carácter del protagonista. Es una novela que juega un poco al despiste, un poco tramposa, que da detalles y nos coloca en situaciones adrede para confundirnos y sugerirnos cosas. Visto globalmente el libro es cíclico, da pistas que nos inducen a pensar que el protagonista ya ha pasado por ahí: le suenan muchas cosas que reconoce, hay detalles sacados fuera de la línea temporal como cuando nombra que la casa tiene partes ahumadas, como si se hubiera quemado, el reconocer la máquina de escribir o intuír que el Lux aeterna fue escrito en la mansión o la famosa foto de Cristina que están puestos para que nuestra mente se convierta en un amasijo de teorías a punto de estallar. Aparte de con momentos, objetos y situaciones temporalmente cuestionables, el autor juega con nuestra orientación, con las sensaciones y la empatía del lector, siempre haciendo que nos creamos más al resto de personajes que al principal, comido por sus neuras y que asiste una y otra vez a episodios extraños y truculentos aparecidos de la nada solo para liar más el asunto. Para esto, el recurso de mezclar a la policía por medio para remover más las cosas y darle un poco de salsa al asunto resulta eficaz pero bastante previsible, igual que el meter pizcas de elementos sobrenaturales para provocar una falsa sensación de angustia y/o desazón. La parte buena es el uso del microuniverso creado en anteriores libros, que da consistencia y un elemento común y conocido al que aferrarse al lector: la biblioteca de los libros olvidados, la librería de Sempere, etc. En resumen, un libro que encantará a los seguidores del autor, no el mejor que ha escrito, pero si un buen libro.

martes, 26 de abril de 2011

Coge tu libro...

...ve a la página 89 y escribe la quinta frase que haya. Me lo mandó coquette (gracias) y yo como soy mu obediente y el jueguito mola, pues me pongo manos a la obra. Quien quiera puede hacerlo en su propio blog ¿de acuerdo?. Vamos allá :)

Esos ojos que miraban sin ver, propios del hombre dispuesto a entrar en combate, resumían numerosos recuerdos profesionales de Faulques; pero su ejecución pictórica debía mucho a la mano maestra del clásico que -entre muchos otros y por encima de toods- guiaba, desde el siglo XV, al hombre que ahora trabajaba en la torre: el Paolo Uccello de los tres cuadros de La batalla de San Romano expuestos en los Uffizi, la National Gallery y el Louvre.
El pintor de batallas - Arturo Pérez-Reverte


Por lo que levantándose todas e invitándole, le condujeron a un fresco patio, a donde hicieron llevar delicadísimos vinos y dulces; y al final, con muy bellas y amables palabras le preguntaron cómo podía ser que se hubiese enamorado de aquella bella señora aún sabiendo que era amada por muchos apuestos, nobles y galantes jóvenes.
Decamerón - Giovanni Boccaccio


-¿Estamos hablando de un nuevo personaje en la historia? -preguntó él.
El palacio de la media noche - Carlos Ruíz Zafón


Pero este no es mi primer trabajo.
Una comedia ligera - Eduardo Mendoza


-La única generalización que podemos aventurar es que las más grandes obras de arte han tenido grandes asuntos; y que las obras de asunto inferior, por acabadas que estén, no valen nunca...
Contrapunto - Aldous Huxley

jueves, 7 de abril de 2011

Guerras y revoluciones

-Puede que tenga usted razón- dijo Philip -. Pero lo grave está en que, dado el carcter de nuestro mundo actual, no se puede volver atrás, no se puede detener la máquina. Esto es, no se puede hacer a menos que se halle uno dispuesto a exterminar cerca de la mitad de la raza humana. El industrialismo ha permitido duplicar la población del mundo en cien años. Para deshacerse del industrialismo es preciso volver al punto de partida. Es decir, hay que acabar con la mitad de los hombres y las mujeres existentes. Lo cual sub specie aeternitatis, o meramente historiae, podría ser una cosa excelente. Pero difícilmente una cuestión de política práctica.
-Por el momento, no -concedió Rampión-. Pero la próxima guerra y la próxima revolución la harán demasiado práctica.
-Posiblemente. Pero no hay que hacer cálculos sobre guerras ni revoluciones. Porque si contamos con ellas, es seguro que vienen.
-Vendrán de todos modos -dijo Rampión-. El progreso industrial entraña la superproducción, la necesidad de adquirir nuevos mercados, la rivalidad internacional, la guerra. Y el progreso mecánico entraña más especialización y la estandarización del trabajo, más diversiones colectivas y preparadas al por mayor, disminución de la iniciativa y de las facultades creadoras, más intelectualismo y el atrofiamiento de las cosas vitales y fundamentales de la naturaleza humana, más fastidio y agitación, que no puede tener otro resultado que la revolución social. Cuéntese o no con ello, las guerras y revoluciones son inevitables si se permite que las cosas sigan su curso actual.

Contrapunto - Aldous Huxley

miércoles, 6 de abril de 2011

Política...

-¡Pero si todas estas disputas políticas son una necedad- decía Rampión con una voz aguda de exhasperación-, una perfecta necedad! Bolcheviques y fascistas, radicales y conservadores, comunistas e Ingleses libres... ¿por qué demonios se pelean? Se los voy a decir yo. Ellos se pelean para decidir si nos vamos a ir al infierno en el tren expreso de los comunistas o en el automóvil de carretera de los capitalistas, en el omnibus individualista o en el tranvía colectividsta, que rueda sobre los rieles del estaticismo. El punto de destino es el mismo en todos casos. Todos ellos van de cabeza al abismo, todos se dirigen al mismo callejón sin salida psicológico y al colapso social que resulta del colapso psicológico. El único punto en que se diferencian es éste: ¿Cómo llegaremos allá? Es imposible que un hombre sensato preste interés a semejantes disputas. Para el hombre de buen sentido lo importante es el abismo y no el medio de transporte que haya de emplearse para llegar a él. La pregunta que debe hacerse el hombre sensato es: ¿Queremos o no queremos ir al infierno? Y la respuesta es: No, no queremos. Y si esta es su respuesta no querrá nada con estos políticos, porque todos ellos quieren desembarcarnos en el infierno. Todos, sin excepción.
Contrapunto - Aldous Huxley


Lo cual viene como anillo al dedo para linkar la web no los votes. Ya está bien de tanta corrupción (y es extensible a muchos otros partidos, no solo a esos tres).



viernes, 25 de febrero de 2011

Todo es tan importante como todo lo demás

-Todo es tan importante como todo lo demás- dijo él.
Susan hizo una mueca.
-¿Sabes? por eso nunca me han caído bien los filósofos- dijo-. Hacen que todo parezca grandioso y simple, y luego sales a un mundo que está lleno de complicaciones.

El ladrón del tiempo - Terry Pratchett

lunes, 17 de enero de 2011

Nuestros propósitos para el futuro y nuestra felicidad

...¿cómo es posible que sigamos equivocándonos en cosas que nos proponemos casi todos los días?.
Según la psicóloga clínica María Jesús Álava Reyes, la respuesta es sencilla: los seres humanos tenemos una serie de hábitos y, cuando aprendemos a hacer un pronóstico, mantenemos ese hábito para siempre o para casi siempre. "Nos lo creemos tanto y lo automatizamos de tal manera que, aunque luego la realidad nos demuestre que nos hemos equivocado, volvemos a hacer lo mismo"...

...La primera conclusión es que sobreestimamos la desgracia futura o el impacto de la desgracia. Pero lo curioso es que también nos equivocamos a la hora de preveer cuan felices vamos a ser...

...lo único que parece invariable es nuestra necesidad de ser felices: pronosticamos la desgracia o la felicidad porque deseamos ser felices. Pero es muy difícil ser feliz continuamente. Si la felicidad es una emoción, forzosamente será transitoria y la mejor manera de ser constantemente infeliz es pretender ser feliz eternamente...

..."La gente busca de forma permanente ese estado de felicidad y la felicidad , efectivamente, es una emoción: es un estado emocional transitorio y, si no fuera así, no seríamos capaces de apreciar la diferencia entre estar bien y estar mal. La fluctuación es imprescindible. Pero es cierto que muchas personas tienen la idea de que tienen que sentirse bien permanentemente, y si no, ya se sienten insatisfechos. Para solucionar ese desajuste, es necesario aprender el principio de realidad: debemos aprender lo que podemos esperar y lo que podemos conseguir. Esto es fundamental: aprender a ser realistas".

El alma está en el cerebro - Eduardo Punset

martes, 21 de diciembre de 2010

Doña Nonna de los Pulci ataja con una rápida respuesta las poco honestas chanzas del obispo de Florencia.

Siendo obispo de Florencia micer Antonio de Orso, importante y sabio prelado, llegó a Florencia un gentilhombre catalán, llamado micer Diego de la Rath, mariscal del rey Roberto; el cual como era de aspecto muy apuesto y un cortejador empedernido, sucedió que entre otras señoras florentinas le gustó una que era muy hermosa, sobrina de un hermano de dicho obispo. Y habiendo oído que su marido, aunque fuese de buena familia era muy avaro y vicioso, acordó con él en darle quinientos florines de oro si le dejaba acostarse una noche con su esposa; por lo que, haciendo dorar monedas de plata de dos sueldos* que entonces se usaban, cuando se hubo acostado con la esposa, aunque fuese contra la voluntad de ella, se los dio. Y como esto luego se supo por todas partes, le quedaron al mal hombre el daño y las burlas; y el obispo, como era prudente, fingió no oír nada de ello.
Por lo que, estando a menudo juntos el obispo y el mariscal, sucedió que el día de San Juan, mientras cabalgaban uno junto al otro mirando a las señoras por la calle donde se corre el palio, el obispo vio a una jóven a quien esta pestilencia actual nos ha arrebatado siendo ya mayor**, cuyo nombre fue donña Nonna de los Pulci, prima de micer Alesso Rinucci a quien todas vosotras debíais conocer; la cual, como entonces era una jóven lozana y bella y ocurrente y de buen ánimo, que hacía poco tiempo que había tomado marido en Porta San Pietro, se la mostró al mariscal; y luego llegando junto a ella, poniéndole la mano en el hombro al mariscal dijo:
-Nonna, ¿qué te parece éste? ¿Crees que te podrías resistir a él?
A Nonna le pareció que aquellas palabras lesionaban bastante su honestidad o podían mancharla en la estima de quienes lo oyeron, que eran muchos; por lo que, no tratando de limpiar esa mancha sino de devolver golpe por golpe, respondió de inmediato:
-Micer, puede que él no se me resistiese a mi; pero yo querría moneda buena.
El mariscal y el obispo, cuando oyeron estas palabras, sintiéndose igualmente atacados, uno como autor de la bajeza hecha a la sobrina del hermano del obispo y el otro como víctima en la sobrina d esu propio hermano, sin mirarse se marcharon avergonzados y callados, sin decirle nada más por ese día. Así pues, habiendo sido mordida la jóven, no estuvo mal en ella morder a los demás burlándose.

*vamos, que le dio gato por liebre, aprovechándose de su mujer y además pagándole con monedas de mucho menos valor.
**estos hechos son narrados durante una época de grandes pestes.


Decamerón - Giovanni Boccaccio

viernes, 19 de noviembre de 2010

Servilismo perruno

-¿Por qué me ama usted? -preguntó desde su rincón.
Walter abrió los ojos. Pasaban frente a un farol de la calle. Su luz cayó sobre el rostro de Lucy a través de la ventanilla del taxi en marcha. El rostro se destacó por un instante, pálido contra el fondo oscuro, y se desvaneció de nuevo en la oscuridad: una máscara pálida que lo había visto todo y que mostraba una expresión de desprendimiento divertido y una languidez dura y un tanto fatigada.
-Eso es lo que yo acababa de preguntarme -respondió Walter-. Y me decía que mejor me hubiera sido no hacerlo.
-Otro tanto diría yo. No es usted precisamente muy divertido cuando se pone así.
"¡Qué fastidiosos -reflexionó ella-, estos hombres que se figuran que nadie ha conocido jamás el amor!" Con todo, Walter le gsutaba. Era atractivo. No; "atractivo" no era el término propio. Atractivo como posible amante: esto era precisamente lo que no era. Más bien "conmovedor" ¿Un amante conmovedor? No era precisamente su tipo. Con todo, le gustaba. Había en él algo muy lindo. Además era inteligente, sabía ser un compañero agradable. Y por fastidiosa que fuese, su enfermedad amorosa lo hacía al menos muy fiel. Esto, para Lycy era muy importante. Tenía temor a la soledad y necesitaba que sus galanes estuvieran siempre prontos a servirla. Walter la servía con una fidelidad perruna. Pero ¿por qué tenía a veces aquel aire de perro bajo el látigo? Tan servil. ¡Qué imbécil! Lucy se sintió súbitamente irritada por su servilismo.
-Walter, Walter -dijo en son de burla, poniendo su mano sobre la de él-. ¿Por qué no me habla usted?
Contrapunto - Aldous Huxley

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Sobre el cerebro y la consciencia

Nuestro cerebro tiene un solo objetivo: nuestra supervivencia a toda costa. Y a veces para conseguirlo es capaz de suplir la información que le falta por fantasías y fabulaciones. Lo importante es que la información no nos falte, aunque parte de ella no sea exacta. Lo importante es que la realidad se nos presente con un sentido completo y coherente, que creamos que todos nuestros comportamientos están bajo nuestro control, que nuestra memoria parezca un reflejo de lo ocurrido.
Para nuestro cerebro es más importante contarnos una historia consistente que una historia verdadera. El mundo real es menos importante que el mundo que necesitamos.
El alma está en el cerebro - Eduardo Punset

sábado, 13 de noviembre de 2010

La lógica de la persecución

-Si usted sabe lo que va a hacer un hombre, adelántesele. Pero si usted quiere descubrir lo que hace, vaya detrás de él. Extravíese donde él se extravíe, deténgase cuando él se detenga y viaje tan lentamente como él. Entonces verá usted lo mismo que ha visto él y podrá adivinar sus acciones y obrar en consecuencia. Lo único que podemos hacer es llevar la mirada alerta para descubrir cualquier objeto extavagante o cualquier cosa que se salga de lo común.

Detective Valentín de la policía francesa - La cruz azul, G. K. Chesterton

viernes, 29 de octubre de 2010

Contrapunto

-Pero ustedes los ricos -continuó el otro-, ustedes no tienen verdaderos vecinos. Ustedes no ejecutan jamás un acto de buena vecindad ni esperan que sus vecinos tengan para ustedes el pago de una buena atención. No es necesario. Ustedes pueden pagar a la gente para que se ocupen de sus cosas. Ustedes pueden alquilar criados para que les finjan benevolencia mediante tres libras mensuales y la comida. No necesitan que Mrs. Cradock, la vecina de al lado, se encargue de sus niños mientras permanecen ustedes fuera. Tienen ustedes niñeras e institutrices que lo hacen por dinero. No, en general, ni siquiera tienen ustedes conciencia de sus vecinos. Viven alejados de ellos. Cada uno vive aislado en su propia casa secreta. Puede ocurrir no importa qué tragedia detrás de los postigos; los vecinos de al lado no se enterarán de nada.
-¡A Dios gracias! -exclamó Walter.
-¡Pues si que pueden ustedes darle las gracias! El aislamiento es un lujo enorme. Muy agradable, estoy de acuerdo. Pero el lujo se paga. Las personas no se conmueven por los infortunios que desconocen. La ignorancia es una dicha insensible. En una calle pobre no se puede ocultar la desgracia. La vida es demasiado pública. Los sentimientos de buena vecindad permanecen en constante ejercicio. Pero los ricos jamás tienen ocasión de conducirse como buenos vecinos con sus iguales. Lo más que pueden hacer es sentir una sensiblera compasión hacia los sufrimientos de sus inferiores, que jamás pueden llegar a comprender, y mostrarles una protectora condescendencia. ¡Horrible! Y eso es, sin embargo, lo mejor que pueden hacer. Cuando hacen lo peor son... como esto -señalando el salón lleno de gente -. Son... Lady Edward... ¡el último círculo del infierno! Son... su hija...
Illidge hizo una mueca y se encogió de hombros.
Walter escuchaba con tensa y torturada atención.
-Condenada, arruinada, irrevocablemente corrompida -continuó Illidge como un profeta acusador.
Solo había hablado una vez con Lucy Tantamount y eso casualmente y por un momento. Ella apenas había parecido darse cuenta de su presencia.
Era cierto, pensó Walter. Lucy se merecía, en efecto, todos los adjetivos que las gentes, con envídia o desaprovación, le aplicaban; y sin embargo era el más exquisito y maravilloso de los seres. Sabiéndolo todo, Walter podía escuchar cuanto se pudiera decir acerca de ella. Y cuanto más atroces eran las palabras, más desesperadamente la amaba él. Credo quia absurdum. Amo quia turpe, quia indignum...
-¡Qué podredumbre! -continuó Illidge con grandilocuencia-. La flor consumada de nuestra encantadora civilización: he ahí lo que es ella. La imitación refinada y perfumada de un salvaje o de un animal. A eso vienen a parar la mayoría de los que disponen de ocios o dinero.
Walter escuchaba con los ojos cerrados pensando en Lucy. "La imitación refinada y perfumada de un salvaje o de un animal." Estas palabras eran verdaderas y le torturaban, pero Walter la amaba todavía más a causa del tormento y a causa de la odiosa verdad.
Contrapunto - Aldous Huxley


Esta novela se construye sobre personajes y situaciones completamente opuestas, está hecha para marcar el contraste de una sociedad dividida en clases, de las condiciones contradictoria que impone la vida de las personas en un aún no maduro siglo XX, pero sobre todo de las diferentes expresiones del ser humano. Es una armonía de deseos, ideas y emociones que conforman un inmenso contrapunto musical, donde todos encajan en una partitura que hace de espejo donde todos, aún hoy, nos vemos reflejados cada vez que pisamos la calle y tropezamos con otras personas.

jueves, 30 de septiembre de 2010

El aburrimiento está mal considerado. La diversión sobrevalorada.

El problema del hombre moderno no radica en su maldad. Al contrario, en general, y por razones prácticas, prefiere ser bueno. Simplemente odia aburrirse. El aburrimiento le horroriza, cuando en realidad no existe nada más constructivo y saludable que una buena dosis cotidiana de tiempo muerto, de instantes mortalmente aburridos, de muermo intenso, solo o en compañía. Octave lo ha comprendido: el auténtico hedonismo es el aburrimiento. Sólo el aburrimiento permite disfrutar del presente, pero todo el mundo parece apuntar en la dirección contraria: para no aburrirse, los osccidentales huyen por mediación de la tele, del cine, de internet, del teléfono, de los videojuegos o de una simple revista. Nunca están en lo que hacen, sólo viven por poderes, como si limitarse a respirar aquí y ahora fuera algo deshonroso. Cuando estamos delante del televisor o de un portal interactivo o llamando por teléfono móvil o jugando con nuestra playstation no vivimos. Estamos en un lugar distinto del sitio en el que realmente nos encontramos. Quizás no estemos muertos, pero tampoco puede decirse que estemos vivos. Sería interesante calcular cuántas horas diarias pasamos así, fuera del instante que estamos viviendo. En otra parte distinta de aquella en la que nos encontramos. Todas esas máquinas conseguirán inscribirnos en la lista de los abonados ausentes y será muy difícil evitarlo. Todos los que critican la sociedad del espectáculo tienen una tele en casa. Todos los que desprecian la sociedad de consumo tienen una tarjeta visa. La situación resulta inextricable. Nada ha cambiado desde Pascal: el hombre sigue huyendo de su angustia a través de la diversión. Sólo que la diversión se ha convertido en algo tan omnipresente que ha reemplazado a Dios. ¿Cómo huir de la diversión? enfrentándonos con la angustia.

El mundo es irreal salvo cuando es mortalmente aburrido.


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sábado, 10 de octubre de 2009

Scaramouche

Scaramouche es todo un clásico de la literatura. Escrito por Rafael Sabatini, esta novela ambientada en la Francia revolucionaria es un claro ejemplo de novela romántica. No la novela romántica rancia que conocemos hoy en día, sino la de su época, de aventuras y desventuras guiadas por unos altos ideales, más allá de la razón, pero sin llegar al sensiblerismo. Un gran ejemplo de novela romántica de la época es los tres mosqueteros de Alejandro Dumas padre.

Scaramouche comienza así: "Nació con el don de la risa y con la intuición de que el mundo estaba loco. Y ese era su patrimonio". La novela nos presenta a un joven llamado Andre Louis Moreau, sin padre o madre conocidos, apellidado como el pueblo en que nació, pero adoptado por un noble lo que hace que todo el mundo lo trate como si fuera su hijo, pero sin serlo. De él consigue una educación y un oficio, y una vida con su "prima" Aline, a la que tiene tanto afecto como a él mismo. Las cosas cambian cuando llega un amigo suyo a hablar con su padre adoptivo, el señor de Kercadieu y es asesinado por el señor de La Tour d'Azyr por verlo como una amenaza al ser un instigador de la revolución, el mismo señor de La Tour d'Azyr que luego hará la corte a la bella Aline. Con estos mimbres, se irá forjando el temperamento y el destino de Andre Louis, siempre entrelazado al de su enemigo jurado, del que tratará de obtener venganza a toda costa, teniendo para eso que sacrificar todo lo que tiene: su familia, su posición, su honra, su ideología... niega todo lo que una vez ha sido y comienza de cero haciendo cosas contrarias a su naturaleza y encontrando por el camino su verdadero ser: Scaramouche, ese personaje de teatro, el intrigante y mordaz, el inteligente y burlón. Poco a poco André Louis se hace a si mismo, pero sin olvidar que le mueve la venganza y un profundo amor escondido en el fondo de su corazón, ambos utópicos, inalcanzables... hasta que el destino se encarga de poner a cada uno en su sitio.
 

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

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