Tiffani solo había visto aquel tipo de manjares en los dibujos. A pesar de que la gente no se muere de hambre en una granja, incluso cuando abundaba la comida en la vigilia de los puercos o después de la cosecha, nunca tenía aquel aspecto. Los alimentos de la granja lucían diferentes tonalidades de marrón y blanco, nunca de azul y rosa y jamás temblequeaban.Había cosas en palos, y sustancias que brillaban y relucían dentro de sus cuencos. Nada parecía sencillo; todo tenía nata, ralladura de chocolate o miles de bolitas de colores. Todo estaba batido, glaseado, añadido a algo o mezclado. No se trataba de comida, sino de aquello en que se convertía la comida cuando se portaba bien y subía al cielo.The weefree men (los pequeños hombres libres) - Terry Pratchett
sábado, 27 de octubre de 2012
Comida pija
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4 comentarios:
Un libro magnífico, como casi todos los de Mundo Disco, Nación o Buenos presagios. ¿Se nota que me encanta Terry Pratchett?
Salu2
Y a mí que no me convence Terry Pratchett y Vicky no deja de compararme con él…
Dura es la vida...
¿Terry Pratchett tiene algún libro que no sea magnífico? quizá los primeros sean más simplones y sin un estilo plénamente definido, pero siguen siendo muy recomendables.
Donde te compara con él es en la lucidez de ver humor en las cosas cotidianas, en las pequeñas tragedias de la vida, en aquello que los demás pasan por alto o sacar filo de cualquier cosa que a priori no debería tenerlo. Dale una oportunidad (inténtalo con buenos presagios, te gustará)
Vaaaaale
Porque eres tú…
xD
(Que bonito me has puesto en un momento)
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